La magia quema

Ilona Andrews es el pseudónimo conjunto del matrimonio formado por Ilona y Andrew Gordon, quienes en 2007 debutaron con su primera serie de fantasía urbana, la de Kate Daniels, con “La magia muerde”. Desde entonces vienen publicando un par de novelas al año, en diversas series de fantasía y ciencia ficción, complementadas con numerosas narraciones más breves que sirven de puente entre los distintos capítulos, arropados por una nutrida comunidad de aficionados con los que mantienen una estrecha relación.

Como tantas otras series de fantasía urbana moderna, la de Kate Daniels presenta elementos de romance sobrenatural, aunque el peso principal de la trama descansa en la acción. Su originalidad (relativa), radica en el escenario, que no es ni de mundo mágico oculto ni de fantástico revelado, sino que hibrida con la literatura postapocalíptica, imaginando un futuro en el que la balanza se ha desequilibrado y tras dos mil años de predominio de la ciencia la magia ha regresado con una venganza, transformando el paisaje y a la gente, destruyendo ciudades y mutando a algunos seres humanos en brujos, cambiaformas, vampiros y otras criaturas mágicas.

magia_quema

De forma aleatoria, se van produciendo oleadas de cambio, que deshabilitan la tecnología y potencian la magia. Cada más o menos siete años, además, la frecuencia y duración de estos eventos va incrementándose poco a poco hasta desembocar en un estallido de energía, durante la cual hasta los dioses son capaces de caminar entre los zarandeados mortales. Por supuesto, al inicio de la novela que nos ocupa, hay uno de esos estallidos en el horizonte, lo cual crea un escenario de cuenta atrás, que contribuye a construir un ritmo frenético para la historia.

Kate Daniels, la protagonista, es una joven con un talento mágico considerable, aunque todavía por pulir, que trabaja como mercenaria, ocupándose de solucionar problemas de índole sobrenatural, como el del pirómano que de algún modo ha logrado hacerse con una salamandra y está arrasando el centro de Atlanta. Kate valora sobre todo su independencia, aunque una serie de encargos particularmente difíciles la obligan a aceptar a regañadientes un puesto de enlace con el gremio de mercenarios en la orden de los Caballeros de la Misericordia (una unidad casi monástica, volcada en la eliminación implacable y, eso sí, gratuita de cualquier amenaza mágica.

magic_burns

Las cosas empiezan a complicarse cuando una serie de casos aparentemente no relacionados (un aquelarre de brujas novatas que ha desaparecido en medio de un ritual de invocación de un dios cuervo, el robo de unos planos secretos de la mismísima fortaleza de la Manada y unas criaturas no muertas que persiguen a una niña con un talento natural muy especial) empiezan a apuntar hacia un apocalipsis inminente, que involucra a un antiguo dios celta que busca reinar en el mundo a través del mismo caldero mágico que resucita a los muertos en torno al cual giran las Crónicas de Prydain, de Lloyd Alexander.

 

Ilona y Gordon (como prefiere ser llamado) han creado un escenario interesante, que logra diferenciarse a la perfección de toda esa legión de clones que inunda el mercado de la fantasía urbana contemporánea. Lo consiguen combinando ideas de distintas fuentes, jugando todo el momento con esas explicaciones a medio camino entre la (pseudo)ciencia y la magia, como con unos vampiros aquejados por un virus que los transforma en seres sin mente, controlados telepáticamente por maestros de los muertos. También parcialmente vírica es la infección de los cambiaformas… aunque hay opciones todavía más exóticas.

kate_daniels

 

Hablando de los cambiaformas, el futuro interés romántico es evidentemente Curran, el Señor de las Bestias de Atlanta (un hombre-león, por supuesto). Se encuentran sin embargo en la fase de “ni por asomo”, tan típica de estas lides, aunque la novela sorprende por cómo trata con dignidad a Kate Daniels (no solo a este respecto, sino ante los avances insistentes de un héroe celta salidorro), cuando en tantas y tantas novelas de estas características la protagonista tiene comportamientos que van de la rijosa vergüenza ajena a la sumisión (a malos tratos físicos o psíquicos). Tiene bemoles la cosa que para encontrar un tratamiento digno de la protagonista en este tipo de ficciones haya que recurrir a una obra escrita no por una mujer, sino por una pareja.

 

Este enfoque feminista en un género que no se destaca precisamente por ello queda patente igualmente en la relación entre Kate y la joven que coge bajo su protección, quien en busca de aprobación sí está dispuesta a dejarse utilizar por un hombre. En cualquier caso, al igual que ocurre con la trama romántica, es un elemento más de la historia, sin necesidad de ocupar nunca una posición preeminente. Porque lo que de verdad mueve los acontecimientos es la acción, y ahí, en el centro de todo, tenemos a una protagonista resuelta y, literalmente, de armas tomar.

La novela no es perfecta en modo alguno. Por mor del ritmo, sacrifica desarrollo, saltando en ocasiones con demasiada brusquedad entre escenas. Es un libro relativamente corto, al que, para variar, no le hubieran venido mal unas cuantas páginas más. Por la misma razón, la secuencia causal se fuerza a veces en exceso, quizás ante un miedo cerval a bajar el ritmo y perder a los lectores entre excesivas explicaciones. Es un fallo menor, que compensa dándolo todo en las escenas de acción (parece mentira que sea solo la segunda entrega de la serie, porque aquí ya va con todo).

magic_burns2

Hablando de la serie, ya está completada y son diez novelas (a las que se añaden cuatro novelas cortas y una serie de relatos, algunos de ellos, protagonizados por Curran, reunidos en una antología).  En español se han quedado en la tercera.. y me parece harto difícil que siga adelante. De nuevo se cumple lo que ya he comentado en ocasiones de que no son siempre las mejores series las que terminan cogiendo tracción, porque la percepción inicial depende mucho de la editorial que las traiga (eso por no hablar de que publicitarlas como “romance paranormal” en España es un error, sobre todo si, como es el caso, es más relevante la faceta de fantasía urbana). En cualquier caso, es casi imposible que ninguna de estas series tenga mucho recorrido, porque simplemente nuestro mercado no es lo bastante grande como para sostenerlas.

“La magia quema” (“Magic burns”, 2008), en cualquier caso, es más que razonablemente autoconclusiva (de hecho, no he leído el primer libro y eso no me ha supuesto un obstáculo excesivo para disfrutar de la trama) y altamente recomendable como entretenimiento ligero para cualquier amante de la fantasía (por desgracia, lo más probable es que solo se hayan enterado de su existencia en círculos románticos y, aun más, cercanos al romance paranormal; que, por supuesto, es una gran idea en un mercado tan pequeño intentar explotar nichos dentro de nichos).

Otras opiniones:

~ por Sergio en agosto 17, 2021.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .

 
A %d blogueros les gusta esto: