Diez años de Hugolatría

El 3 de febrero de 2009, cuando me disponía a reseñar en Rescepto “Tú, el inmortal“, de Roger Zelazny, concebí la idea de, ya que tenía un blog, reseñar todos los premios Hugo. Bauticé aquel empeño como la Hugolatría, y al finalizar el año contaba ya con veintiséis de los por entonces cincuenta y ocho ganadores reseñados.

A la postre me ha llevado un poquitín más de lo que seguramente anticipaba, pero diez (en realidad casi once) años después, con la publicación de mi crítica de “El cielo de piedra“, de N. K. Jemisin, puedo dar por completada la Hugolatría, pues entre las entradas del blog figuran ya las sesenta y ocho obras galardonadas desde que en 1953 los asistentes a la Worldcon reconocieran con el primer premio Hugo de la historia “El hombre demolido“, de Alfred Bester.

Cada año publico en Rescepto entre sesenta y setenta reseñas. ¿Por qué me ha llevado entonces tanto tiempo completar la Hugolatría? Bueno, el caso es que una cosa son los propósitos teóricos y otra muy distinta su concreción. Por un lado, está el pequeño detalle de hacerme con las obras en cuestión, algunas de las cuales llevan décadas descatalogadas. Eso se solucionó en gran medida cuando compré mi Kindle, sobre todo teniendo en cuenta que si no lo encontraba en español me valía en inglés. Quedaba, de todas formas, la cuestión de la dedicación. Sesenta y ocho novelas suponen alrededor de 30.000 páginas, o el trabajo de lectura de buena parte de un año en exclusiva… y mis intereses son, simplemente, demasiado extensos como para concederle a nada dedicación exclusiva.

Los premios Hugo suponen algo menos del diez por ciento de las obras reseñadas en el blog (que sumarán a día de hoy setecientas sesenta y pico). Me interesa también la fantasía (tradicionalmente ignorada en los Hugo, sobre todo durante sus primeras décadas) y el terror (todavía más ninguneado), me interesa el fantástico decimonónico (y anterior), he querido estudiar la ciencia ficción feminista de finales del siglo XIX, las obras ganadoras de otros grandes premios como el Nebula, el Locus o el World Fantasy, la Edad de Oro, la literatura gótica, los detectives sobrenaturales… o, por supuesto, el fantástico español. Vamos, que lo de los Hugo siempre ha estado ahí presente, pero no siempre en primer plano… o sí.

Esto de querer reseñar todos los premios Hugo ha tenido un efecto curioso en el blog. Por un lado, me forzó más de una vez a salirme de mi zona de confort, ayudándome a ampliar mis miras y, con el tiempo, colaborando a instaurar una filosofía reseñadora ecléctica. Además, llegó un momento en que se me ocurrió lo de señalar los premios recibidos en el índice original del blog, el que lista las obras por apellido del autor… y ello acabó conduciendo al listado por premios fantásticos, que se inició con el Hugo y cuenta ya con once galardones (allí tenéis no solo ganadores, sino también finalistas, con enlaces, por ejemplo, a las otras setenta y nueva obras finalistas del Hugo reseñadas hasta el momento en Rescepto Indablog). Por último, siguiendo el ejemplo marcado por la Hugolatría, en estos momentos hay cuarenta y seis premios Nebula, cuarenta y ocho Locus y otras setenta y seis novelas galardonadas con algún premio (contando con que en algún caso una misma obra ha sido receptora de varias distinciones) reseñadas en el blog. No es mala cosecha para algo que se inició hace tanto tiempo con un juego de palabras malo.

Como decía, la Hugolatría me ha sido de inestimable ayuda para ampliar mis horizontes, y tras su compleción creo estar en disposición de realizar una valoración crítica de los premios Hugo en su conjunto… y he decir que, con sus lógicos sesgos y altibajos (incluyendo errores clamorosos y ausencias imperdonables como la de Robert Silverberg), no suponen una mala guía para adquirir una idea general de al evolución del género fantástico (sobre todo de la ciencia ficción) a lo largo de las décadas. Son unos premios que no siempre han destacado lo mejor, pero casi siempre han puesto el foco sobre una obra significativa o cuando menos representativa de alguna gran tendencia, y de hecho son a ese respecto quizás el premio más justo y que mejor plasma los vaivenes editoriales. Ventajas de los premios populares (que, por supuesto, presentan también sus inconvenientes).

Un análisis en profundidad daría no para una entrada, sino para un libro entero (que quizás algún día me anime a escribir), pero por destacar algunos de los premiados, mencionaría por un motivo u otro la inaugural “El hombre demolido“, “Cántico por Leibowitz” (Walter M. Miller Jr., 1961), “El hombre en el castillo” (Philip K. Dick, 1963), “Dune” (Frank Herbert, 1966), “Todos sobre Zanzíbar” (John Brunner, 1969), “La mano izquierda de la oscuridad” (Ursula K. Le Guin, 1970), “La guerra interminable” (Joe Haldeman, 1976), “Pórtico” (Frederik Pohl, 1978), “Marea estelar” (David Brin, 1984), “Neuromante” (William Gibson, 1985), “El juego de Ender” (Orson Scot Card, 1986), “Un fuego sobre el abismo” (Vernor Vinge, 1993), “Paladín de almas” (Lois McMaster Bujold, 2004), “Al final del arco iris” (Vernor Vinge, 2007) o “La quinta estación” (N. K. Jemisin, 2016).

Por el contrario, en el bando de los deficientes incluiría “La máquina de la eternidad” (Frank Riley y Mark Clifton, 1955), “Un caso de conciencia” (James Blish, 1959), “El planeta errante” (Fritz Leiber, 1965), “El Señor de la Luz” (Roger Zelazny, 1968; sí, sé que tiene múltiples valedores, pero simplemente a mí no me llega), “Donde solían cantar los dulces pájaros” (Kate Wilhelm, 1977), “Reina de la nieve” (Joan D. Vinge, 1981), “Cyteen” (C. J. Cherryh, 1989), “Marte verde” y “Marte azul” (Kim Stanley Robinson, 1994 y 1997), “Paz interminable” (Joe Haldeman, 1998), “Spin” (Robert Charles Wilson, 2006)  “El libro del cementerio” (Neil Gaiman, 2009), “El apagón”/”Cese de alerta” (Connie Willis, 2011), “Justicia auxiliar” (Ann Leckie, 2014), “El cielo de piedra” (N. K. Jemisin, 2018) o “The calculating stars” (Mary Robinette Kowal, 2019).

Pero bueno, esto no es sino una opinión absolutamente personal (razonada, eso sí; podéis leer mis argumentos a favor o en contra de tal o cual título en la reseña correspondiente). Yo os recomendaría, si os interesa la historia del género fantástico, realizar vuestra propia lectura crítica de los premios Hugo (pero sin limitaros en modo alguno a este enfoque).

Podéis consultar todos los premios y finalistas, así como navegar desde allí por el blog hacia las 147 reseñas correspondientes, en el ya mencionado Listado de Premios Fantásticos.

A buscar nuevos retos.

~ por Sergio en diciembre 17, 2019.

Una respuesta to “Diez años de Hugolatría”

  1. Me he leído un puñado de las obras que has reseñado y casi siempre me han gustado. Gracias al blog he conocido un montón de buenos libros de ciencia ficción.

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