The haunted and the haunters, or, the house and the brain (La casa y el cerebro)

Edward Bulwer-Lytton fue uno de los escritores más populares del siglo XIX, aunque al contrario de lo que ocurrió con amigos suyos como Charles Dickens, su estilo perdió el favor del público y se fue hundiendo poco a poco en un relativo olvido. Tras fundamentar su carrera literaria en la novela histórica (y en menor medida la romántica), hacia el final de su vida firmó varias contribuciones al fantástico, comenzando con la novela ocultista “Zanoni” (1842) y culminando con la publicación (bajo seudónimo) de la historia de razas perdidas “Vril, el poder de la raza venidera” (1871).

Entre ambas, firmó un par de significativas aportaciones al terror, con la novela “A strange story” (1862), en la que un médico escéptico se ve obligado a aceptar la existencia de lo sobrenatural, y la novela corta “The haunted and the haunters, or, the house and the brain” (1859), que constituye tanto una apreciable historia de mansión encantada como una de las primeras encarnaciones del arquetipo del investigador de la oculto, en la forma del innominado protagonista y narrador.

Tras saber de las manifestaciones sobrenaturales que plagan una mansión londinense en alquiler, en donde ningún inquilino ha durado más de tres días, un caballero interesado en la fenomenología espectral se propone resolver el misterio, para lo cual acuerda con el dueño del inmueble el trasladarse a dormir a él durante una semana en compañía de un criado. Tras esta introducción, asistimos a la primera parte del relato, que nos presenta la casa y poco a poco nos va describiendo las experiencias paranormales de las que es testigo el narrador, culminando en una intensísima manifestación maligna, que a punto está de acabar con su vida (y que su criado no resiste, impeliéndole a la fuga al poco de empezar los fenómenos paranormales).

Tras la noche de pesadilla, el narrador acude a donde reside el dueño para comunicarle que ya no desea seguir durmiendo en la masión, pues su curiosidad ha quedado satisfecha. Ante la insistencia del otro, sin embargo, se aviene a presentarle una teoría sobre cuál podría ser la causa de los fenómenos que se experimentan, explicación que procede a desarrollar a través de unos principios (pseudo)científicos, descartando de buenas a primeras la posibilidad de un ente espiritual y achacando sus experiencias a… En fin, es una teoría un tanto rebuscada y confusa, pero digamos que da sentido al subtítulo de “La casa y el cerebro”. La solución del misterio pasa por la actuación clásica (en caso de encantamiento, excava), aunque lo que ello desvela se aparta de lo tradicional, entroncando más bien con los principios ocultistas a los que tan aficionado era el autor.

En mi análisis, prescindiendo de la introducción, subdividiría el relato en dos secciones. La primera de ellas no resulta demasiado original, pero sí muy, muy efectiva, con un vigor narrativo en la descripción de lo sobrenatural que para sí quisieran muchas historias de fantasmas. Pese a los más de ciento cincuenta años transcurridos desde su escritura, sigue siguendo absolutamente efectiva, y transmite a la perfección, sin recurrir a detalles excesivamente novedosos, incluso en su época, tanto la vulneración de las leyes naturales como la sensación de horror que deriva de ello.

Por el contrario, la segunda mitad, donde el narrador esboza su teoría de explicación racional (según el razonamiento ocultista y dando crédito al mesmerismo, aunque con un interesante giro adicional), resulta altamente original, incluso hoy en día, pero por desgracia pierde buena parte de su frescura narrativa, haciéndose notar el tiempo transcurrido desde su escritura (por no hablar de que pone de manifiesto ciertas “trampas”, a modo de pistas falsas, de las que ha hecho uso el autor y que a la postre son irrelevantes).

En su conjunto, sin embargo, debe considerarse “The haunted and the haunters” como una obra fundamental dentro del subgénero de las casas encantadas, y como una evidente precursora de la tendencia a abordar lo sobrenatural simplemente como una manifestación de fenómenos naturales para los que la ciencia del momento (en un sentido amplio, que incluye disciplinas cuya metodología se aparta del pensamiento científico moderno y que hoy se consideran paraciencias) aún no tiene explicación. Busca, pues, habitar esa frontera nebulosa y sugerente entre la ciencia y la magia, esa tercera vía entre el materialismo y la espiritualidad que constituye el eje vertebral de toda la tradición esotérica occidental (que se empezaría a desarrollar en serio poco después, lo que convirtió a Bulwer-Lytton, muy a su pesar, en una especie de padre espiritual del movimiento).

Por todo ello, no es de extrañar que el propio Lovecraft alabara la historia en su influyente ensayo “El horror sobrenatural en la literatura”, no sólo caracterizándola como uno de los mejores relatos de casas encantadas jamás escritos, sino apuntando a la influencia en el mismo del esoterismo rosacruciano (que también forma parte del sustrato filosófico de “Zanoni” y “A strange story”) y sugiriendo la posible inspiración del personaje responsable de los fenómenos en el histórico conde de Saint Germain (otra de las grandes figuras fundacionales de la magia occidental).

“La casa y el cerebro” ha sido recientemente editada en español por Impedimenta, pero también puede descargarse en versión original a través de la página web del proyecto Gutenberg.

Otras opiniones:

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~ por Sergio en febrero 5, 2018.

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