Undécimo aniversario

11 de enero y un año más Rescepto Indablog ha desafiado a la lógica y ha conseguido alcanzar un nuevo aniversario, el undécimo ya.

La verdad es que resulta difícil determinar qué contaros. Sí, está el tradicional desfile de cifras, que pondré en marcha en unos párrafos, pero eso es algo que a estas alturas resulta ya un tanto mecánico. Llega un punto en que los números, al menos de año en año, dejan de importar en exceso. El único importante es ese uno que se ha sumado al diez, y en realidad tan sólo porque indica que el proyecto sigue vivo.

Creo que lo que estoy tratando de plantear es la cuestión de la motivación. ¿Cuál es el secreto combustible que mantiene en marcha los motores y hace que siga haciendo públicos mis desvaríos en torno al género fantástico? Por supuesto, a estas alturas cualquier expectativa de que esto tenga alguna utilidad promocional se ha esfumado (o, en cualquier caso, queda meridianamente claro que no compensa en absoluto el trabajo invertido con el hipotético rédito publicitario). ¿Entonces qué? ¿Puro exhibicionismo ególatra? (aunque para eso, casi mejor un videoblog). ¿Bookporn escrito, que no es sino otra forma de exhibicionismo?

Bueno, supongo que algo de eso hay, al igual que sigue presente la intencionalidad de contribuir a la difusión del género, pero sobre todo, a día de hoy, creo que es una cuestión de puro y duro beneficio personal. Publico las reseñas porque escribirlas me ayuda a ir desvelando, para mi propio solaz, la historia de la literatura fantástica. Por eso voy saltando de época en época y de subgénero en subgénero, porque ansío abarcarlo todo. Quizás así no alcance una excesiva profundidad en nada, pero si voy consiguiendo visiones panorámicas progresivamente más diáfanas, si las sombras que todavía oscurecen partes del paisaje van haciéndose cada vez menos densas, yo ya me doy por satisfecho.

Durante el 2017 he publicado 56 entradas (en su inmesa mayoría, reseñas), y lo cierto es que los más o menos prolongados períodos de sequía experimentados a lo largo del año no me han producido una especial desazón. Es decir, ya no siento la compulsión de publicar entradas (lo cual no sé si es algo bueno o malo). Me he preocupado menos que nunca de la periodicidad, quizás porque me he reconciliado con la idea de que escribo principalmente para mí (lo siento, es lo que hay), y como resultado ha disminuido enormemente el estrés de mantener el blog… algo que posiblemente le conceda una oportunidad de llegar al menos a los doce años.

Hablaba al principio de cifras. Permitidme que saque primero a colación las globales.

Hace apenas tres días se registró la visita número 700.000. Miniobjetivo cumplido: llegar antes del undécimo aniversario. En cuanto al número de libros reseñados, si no he perdido la cuenta en algún momento, es de 674, escritos por 386 autores diferentes (¡y aún quedan tantísimos por incluir!), y así, de propinilla, 82 películas. Son buenas cifras, pero un tanto… feas. Es decir, con lo que lucen los números redondos y lo lejos que están… (¡1.000.000 de visitas! ¡1.000 reseñas! ¡500 autores!). Un año arriba o abajo no las cambia demasiado, así que mejor buscar la motivación por otro lado.

Sobre todo, he de evitar apoyarme en las cifras anuales, porque ya me han dado más de un disgusto… aunque no en 2017. Hace un par de semanas solicitaba ayuda por Facebook para ver de batir el registro histórico anual del blog, y acabé comentando que el récord se había batido y no se había batido, todo al mismo tiempo. Toca explicarme. La plusmarca en número de visitas corresponde al año 2012, con 82.838. El 2017 se cerró con 82.663. ¿Cómo es posible entonces que sostenga que el récord podría haberse batido? Pues se da la circunstancia de que 2012 fue un año bisiesto, por lo que contó con veinticuatro horas más para hinchar las cifras. Si vamos a la media diaria, en 2012 fue de 226,33 visitantes, mientras que en 2017 ha sido de 226,47. Así pues, en número medio de visitas diarias, 2017 ha superado (por poquito) a 2012. Hala, ya hay argumentos para ver el vaso medio lleno o medio vacío (aunque lo ideal sería acabar con la incertidumbre rompiendo todos los registros este 2018).

Sea como sea, después de cuatro años de “recesión”, es agradable recuperar los niveles de cuando parecía que la cosa iba lenta pero segura hacia arriba. No sé si será algo sostenible, porque el arreón se ha basado principalmente en una segunda mitad del año con porcentajes inusuales de visitas desde los EE.UU. (con récords mensuales para julio, agosto, septiembre, noviembre y diciembre, incluyendo en los dos últimos meses más de 300 visitas diarias de forma sostenida). En estos primeros días del año esas visitas estadounidenses no se han esfumado por completo (como sí pasó otros años), pero sí que han retrocedido considerablemente. En fin, ¿quién entiende lo de las visitas interneteras?

Para el año, el grueso de las visitas provino de España, pero fueron menos de la mitad (34.801), mientras que EE.UU., gracias principalmente a cinco meses intensos, sumó 18.516 (en noviembre, de hecho, hubo más visitantes de EE.UU., 3.886, que de España, 3.135). México ha caído a la tercera posición, aunque con unas muy respetables 7.901 visitas, y siguen los habituales: Argentina (6.067), Chile (4.443), Colombia (3.377), Perú (1.548), Venezuela (937), Ecuador (899) y Uruguay (525). Es una lista bastante estable, comparada con años pasados, donde sólo destaca el crecimiento estadounidense. En undécimo puesto aparece el primer país no hispanohablante (considerando los 45 millones de hispanohablantes de los EE.UU.), que es el Reino Unido, con 493 visitantes.

En otra tanda de cifras, socialmente Rescepto está un poco más conectado, gracias a los 307 seguidores de Facebook (32 más que hace un año por estas fechas), 246 de Twitter (42 adicionales), 129 de WordPress (9 más) y (ejem) 22 de Google+ (2 valientes más). Todo ello muy, muy modesto para un proyecto con once años de vida a las espaldas, pero bueno, la culpa es toda mía, por dedicarme a la fantasía viejuna (aunque de vez en cuando se escapa alguna reseña contemporánea… o relativamente contemporánea, que no hay reseñado todavía ningún libro de 2017 o incluso de 2016). La economía manda, y toca tirar primordialmente de saldos y dominio público. Además, ya son muchos los que se dedican a estar a la última. Está bien que unos pocos echemos la mirada más atrás, que eso es algo fundamental para saber hacia dónde vamos (y para no seguir insistiendo una y otra vez en caminos ya trillados).

Como novedad, en septiembre creé la Primera Semana Supercrítica de Rescepto, publicando una reseña diaria durante toda una semana (con parte de los libros leídos pero no reseñados en agosto). Fue interesante. No es algo que pueda soñar con mantener mucho tiempo (incluso llegar a siete fue un desafío), pero como experimento resultó gratificante. No descarto repetir (dentro de unos cuantos meses).

Para terminar, aproveché el fin de año para hacer recuento de las mejores lecturas de estos últimos doce meses y anuncié el resultado en Facebook y Twitter. Creo justo, sin embargo, dejar aquí también constancia (más permanente) de ello, así que he aquí las ocho lecturas más satisfactorias del año (en un año de lecturas bastante satisfactorias en su conjunto): “La colina de Watership” de Richard Adams, “Puente de pájaros” de Barry Hughart, “La quinta estación” de N. K. Jemisin, “La maldición de Chalion” de Lois McMaster Bujold, “Pequeño hermano” de Cory Doctorow, “The goblin emperor” de Katherine Addison, “Neverness” de David Zindel y “Vencer al dragón” de Barbara Hambly.

¡A por la docena!

Cumpleaños anteriores:

Anuncios

~ por Sergio en enero 11, 2018.

6 comentarios to “Undécimo aniversario”

  1. ¡Felicidades por llegar al undécimo año!

    Yo me planteo a menudo, como tú, el porqué sigo con mi dichosa bitácora y, como tú, no llego a una única conclusión, ni tampoco sé a ciencia cierta cuánto tiempo continuaré… Lo que el cuerpo (y la mente) aguante, supongo. Porque es verdad que, aunque quizá no lo parezca, hay que dedicarle mucho tiempo para tenerlo meridianamente vivo.

    Todo mi apoyo a que sigas reseñando obras viejunas. Creo que las novedades están suficientemente abarcadas por otros blogs, por no hablar de videoblogs y similares, por lo que me parece lógico e interesante que haya otros sitios en donde se haga hincapie en obras clásicas o, por lo menos, que no hayan terminado de salir de imprenta hace pocas semanas o meses.

    Un saludo y… ¡a por la docena! ^^

  2. Gracias. Hacia allá vamos, hacia el par de docenas (¿qué más apropiado para un blog ya viejuno que reseñas de libros viejunos?).

  3. Me he sentido muy identificado al leer tus reflexiones acerca de la motivación para seguir escribiendo entradas en el blog. Aunque las visitas diarias a La Belleza y el Tiempo han ido aumentando poco a poco hasta las actuales 25 ó 30 (ya quisiera yo tener 200 ó 300 como tú), cada vez recibo menos comentarios y a veces me pregunto por qué sigo con ello… Opino, igual que tú, que la satisfacción personal es una de las principales razones para animarse a hacerlo; además de para conectar con mis lectores, también me gusta escribir porque documentándome para las entradas aprendo siempre algo nuevo.

    He de reconocer que últimamente voy muy mal de tiempo, y de las críticas literarias de Rescepto leo solo las que me llaman más la atención, pero las de cine sí las leo todas, y además sigo a diario (aunque no pueda comentar) las breves reflexiones de tu página de Facebook, que me parecen muy interesantes: cada vez que inicio el navegador eres una de las diez pestañitas que se me abren automáticamente… Enhorabuena por cumplir un año más y muchísimo ánimo y éxitos para este año que empieza.

    ¡Un abrazo!

    • Lo de los comentarios ya es una batalla perdida (en el sexto aniversario hubo dieciséis y en el séptimo catorce, a partir de ahí, cuesta abajo). En fin, es lo que hay. Hay blogs que son comentables y otros que al parecer no. De todas formas, si fijas la razón de ser de un blog en condicionantes externos, está condenado a desparecer más pronto que tarde. Los escribimos porque nos apetece, y punto. Ánimo con la Belleza y el Tiempo, que así como quien no quiere la cosa, ya va por los seis años y medio. Eso en años de blog es toda una vida.

  4. No suelo comentar en el blog pero lo sigo desde hace años y lo visito diariamente. De hecho es mi página de referencia para comprar libros de fantasía y ciencia-ficción. Y por tus recomendaciones he leído muchísimo.
    Además gracias a tu blog conocí Los forajidos del aire y lo tengo en mi estantería (aclaro que después de leerlo).
    Agradezco que existan blogs como éste. Las redes sociales no sirven para divulgar con cierta profundidad porque sus contenidos son breves y de consumo rápido y además quien más se beneficia es el dueño de la plataforma.
    Yo no acepto ningún medio de comunicación que sea más rápido que el blog. Por eso me limito a ellos y a los foros. Hasta estoy a punto de dejar la prensa digital porque además de publicar mentiras favorecen la cantidad y no cuidan la calidad.

    Espero seguir viendo entradas este año porque tu trabajo es muy bueno.

    • Espero que aparte de tenerlo en la estantería y leerlo, disfrutaras con “Los forajidos del aire”. Muchas gracias por tus palabras. Intentaré seguir en la brecha, alternando en lo posible los clásicos polvorientos con títulos un poco más modernos (aunque, para lo que queda de mes al menos, “polvoriento” seguirá siendo la palabra clave).

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

 
A %d blogueros les gusta esto: