Rogue One: Una historia de Star Wars

Esta vez la espera ha sido corta. Un año después de “El despertar de la fuerza”, Disney comienza a aplicar su nuevo concepto de Universo Cinematográfico (que tan buen resultado le está dando con su división de Marvel) a la saga de la Guerra de las Galaxias… o eso se suponía.

En realidad, lo que nos ha ofrecido Gareth Edwards, tras el remake poco disimulado de Abrams, es una precuela cuya acción es inmediatamente anterior a “La guerra de las galaxias” original. Ello me lleva a preguntarme cuándo van a empezar a explorar de verdad el escenario que le han comprado a Lucas. Porque sí, está muy bien eso de reencontrarse con viejos conocidos y revivir antiguas emociones, pero ¿no irá siendo hora de cortar de una vez el cordón umbilical y ampliar un poco el enfoque? Tampoco hace falta alejarse demasiado, pero por una vez estaría bien centrar la atención en algo que no tenga que ver con una Estrella de la Muerte o con la familia Solo-Skywalker.

Pero bueno, esto es lo que hay por ahora, y lo que toca determinar es si habida cuenta de lo que ofrece el resultado es bueno o malo… Y después de casi una semana a lo más que he llegado es a decidir que ambas cosas.

rogueone

“Rogue One” tiene grandes momentos y corrige muchos de los fallos de “El despertar de la fuerza” (para empezar, es una historia original, aunque se base totalmente en unas líneas escritas hace treinta y ocho años). Eso sí, comete otros nuevos, entre los que el más grave es sin duda un guion desastroso, que apenas logra hilvanar una trama cuajada de incoherencias, saltos lógicos y vías sin salida. Lo sorprendente del caso es que, pese a todo, funciona, o al menos funciona lo suficientemente bien como para que el espectador (sobre todo si es fan) pueda rellenar los huecos y disfrutar de la experiencia. No es poca cosa, habida cuenta de la accidentada producción, que llevó a contratar a un nuevo guionista, Tony Gilroy, para reescribir todo el último acto… e incluso para dirigir la filmación de las nuevas tomas de reemplazo y participar en el montaje final (¿Llegaremos a conocer algún día la visión sin adulterar de Gareth Edwards?).

No voy a detenerme mucho en la trama. Me limitaré a exponer lo que ya es ampliamente conocido. La película gira en torno a la operación de la Alianza Rebelde (o cuando menos de una facción rebelde de los rebeldes) para conseguir los planos de la Estrella de la Muerte (que luego Leia esconde en R2D2 y que a la postre conducen a su destrucción gracias al disparo afortunado de Luke), y de nuevo nos encontramos con protagonismo femenino (aunque en este caso Jyn Erso es un personaje mucho mejor delineado que la imposiblemente ultraeficiente Rey), que si bien no escapa del todo del arquetipo de recién llegada que enseña a los veteranos cómo se hacen las cosas, al menos exhibe alguna que otra flaqueza que la humaniza. Por desgracia, el resto de personajes apenas están delineados, yendo desde lo soso (el capitán Cassian) a lo límite con la parodia (la pareja ¿cómica? de Chirrut Îmwe y Baze Malbus).

rogue_one2

He ahí uno de los grandes problemas de la película: los personajes son perfectamente olvidables (o sustituibles por cualquier otro). Tenemos, por ejemplo, un revolucionario heredado de la serie de animación Star Wars: The Clone Wars, que aparte de mirar raro a la gente y hablar con un acento ridículo (al menos en la versión doblada) no hace absolutamente nada. Se nos cuenta que es un extremista, desautorizado por los miembros más moderados de la Rebelión, pero no sabemos nada más y, desde luego, no se nos muestra siquiera eso. O, volviendo al tema de Chirrut Îmwe, tenemos un monje desahuciado de una orden que venera a la Fuerza… que podría haber sido una gran adición al corpus starwasiano con sólo que alguien se hubiera molestado lo más mínimo en elaborar la idea (y hacerla congruente con una orden de Caballeros Jedi activa tan sólo veinte años atrás). Tengo la sospecha de que tocaba meter la Fuerza por algún lado, y los guionistas acabaron tropezando en los viejos cómics de Marvel con Don-Wan Kihotay (que a su vez inspiró toda una categoría de personaje en el juego de rol original de Star Wars), porque Chirrut es una versión apenas un poco menos ridícula de aquel viejo loco que se creía un jedi.

¿Y por qué funciona todo eso? Pues porque pese a su torpeza bebe de una mitología muy rica, y se preocupa en no contradecir de forma flagrante nada de lo ya establecido (digamos a lo “midiclorianos” de las precuelas). Un fan, que se conozca todas las películas, que posiblemente haya leído los cómics, quizás también las novelas y, por supuesto, haya jugado a los videojuegos (todo un guiño a la saga Jedi Knight en la aparición estelar de Darth Vader), no tendrá ningún problema en captar todas la insinuaciones, contextualizarlas y construir en torno a ellas su propia idea del sustrato de los personajes y de las implicaciones a gran escala de todo lo que apenas queda esbozado.

rogue-one-cast1

No se si eso es indicativo de pereza, incapacidad o temor a meter la pata, pero cuando todo termina, si lo analizas, te das cuenta de que más de dos horas de película no han servido para contar absolutamente nada nuevo. “Rogue One” viene a ser el equivalente cinematográfico a una nota a pie de página.

Lo malo es que tampoco está rodada con la excelencia esperable en un proyecto de esta envergadura (salvo en los apartados técnicos, en los que es sobresaliente, quitando de un intento prematuro por llevar la interpretación digital al siguiente nivel). Lo que más se acerca al estándar exigible es la banda sonora de Michael Giacchino, que realiza una buena imitación de John Williams (sigue sin ser capaz de crear temas memorables, pero es un buen trabajo, teniendo en cuenta el tiempo de que dispuso tras el despido de Alexandre Desplat… que coincidió con la decisión de cambiar el final y, posiblemente, el tono de todo el proyecto), y donde más flojea, como ya he avanzado, es en el elemento más importante: el guion (evidentemente, Chris Weitz no estaba a la altura). 

rogue-one-poster

Nos encontramos, por ejemplo, con un colgante que parece ultrasignificativo hasta que desaparece por completo de la narración, con una pésima gestión del personaje de Galen Erso y su traición, con una batalla no tan espacial (técnicamente, acontece como mucho en la termosfera, y mejor no pensar en la dinámica orbital) sin el menor atisbo de estrategia (y con dos destructores imperiales que jamás han parecido tan inútiles), con ideas sueltas que no terminan de desarrollarse (todo el tema de la confianza, que afecta a K-2SO, Jyn Erso y Bodhi Rook, o la noción de rebeldes llevando a cabo acciones cuestionables) y otras que se introducen a martillazos (la esperanza). También me resulta molesta la absoluta irrelevancia de todas las especies alienígenas (cuando uno de los sellos de identidad de la franquicia son sus extraterrestres) y que, para hacer gala de un elenco multirracial, muchos de los personajes parecen construidos sobre estereotipos (por no hablar de sus acentos). No sé si ésa es la mejor forma de abordar el (patente) problema de homogeneidad racial que lastraba la serie. Es hace mucho tiempo, en una galaxia muy lejana. Cualquier personaje puede (y debe) presentar cualquier fenotipo, y ello no tiene el porqué influir un ápice en sus acciones, caracterización o comportamiento.

Y pese a todo… Pese a todo la película funciona. Requiere de parte del espectador un esfuerzo extra a la hora de suspender la incredulidad y, sobre todo, cierta familiaridad con el universo de base (la saga no está ganando nuevos aficionados; en los EE.UU. un 74% de la audiencia el fin de semana del estreno tenía más de 25 años, frente por ejemplo al 54% de “Deadpool”, el 51% de “Capitán América: Guerra Civil, o el 46% de “El Escuadrón Suicida”, pero prácticamente idéntico al 73% de “Star Trek: Más Allá”), pero recompensa ese esfuerzo a quienes pueden y está dispuestos a realizarlo.

rogue-one-cast2

Quizás resuene mejor con los tiempos que corren unos héroes que no están predestinados a la grandeza, que no tienen ningún camino mítico que recorrer, sino que cobran conciencia de que la situación es desesperada y hay que hacer algo para combatir la opresión, aunque ello parezca imposible. Luke Skywalker se tropezó casi por casualidad con una rebelión ya en marcha. Jyn Erso tiene que encender la mecha, y aunque lo haga por razones más personales que idealistas, es su carácter lo que la convierte en el catalizador que necesita la Alianza para empezar a moverse, para dar los primeros pasos hacia la libertad de la Galaxia, antes de que toda esperanza muera por en exceso de cautela (que también podría llamarse “conformismo”).

Lástima que “Rogue One” no ahonde en esa idea. Lástima que no ahonde en casi nada. Si unos largometrajes imperfectos como “El despertar de la fuerza” y “Rogue One” son capaces de alcanzar estas alturas, ¿cómo de buena podrá ser la película que por fin lo clave y lleve al universo de Star Wars al siguiente nivel?

También en Rescepto:

Anuncios

~ por Sergio en diciembre 21, 2016.

8 comentarios to “Rogue One: Una historia de Star Wars”

  1. El principio de la película está muy mal contando y es aburrido, eso sí, una vez consigues superar ese trozo (gracias palomitas!) mejora en ritmo, no en interpretaciones (aunque supongo que el doblaje horroroso tendrá mucho que ver), ni en profundidad de los personajes (como dices, son olvidables, intercambiables) pero todo pasa más rápido y se agradece.
    Me parece una oportunidad perdida para hacer una buena película de aventuras y no la recomendaría a nadie que no sea fan de StarWars.
    Así que sigue ganando Star Trek :P

    • Por lo que estoy viendo, casi al contrario que con las nuevas de Star Trek, “Rogue One” es una película que está despertando pasiones muy encendidas en los fans y cierta indiferencia entre los que no son tan forofos. De ahí que especule con que el conocimiento previo del universo es fundamental para apuntalar (incluso subconscientemente) lo que la propia obra no termina de dejar bien encajado.

  2. Yo la disfruté bastante, la verdad, sin duda tiene sus peros (que indicas a pares) pero terminó por entusiasmarme (y, desde luego, no me conozco el universo de Star Wars al dedillo, así que referencias me habré perdido muchas).

    Podrían haber construído mejor los personajes pero, aún siendo estereotipos, para mí han funcionado, aunque es cierto que el personaje de Diego Luna no le han sacado mucha punta y era más explotable; y el final resulta coherente y, viendo como está Hollywood, hasta valiente.

    Vamos, que me ha gustado, aunque no estaría nada mal que arriesgaran más para próximas películas, aunque dudo mucho que lleguen a cortar el cordón umbilical con la trilogía clásica.

    • Habiendo leído muchas de tus críticas en el blog, he comprobado que yo suelo ser mucho más tiquismiquis (por eso no suelo prodigarme mucho con las reseñas cinematográficas, que acabo dándome agonía hasta a mí mismo).

      En cuanto al futuro de la franquicia… Ojalá se aventuraran a explorar nuevos territorios, aunque me temo que no será hasta al menos después del 2020. Personalmente, me encantaría que aprovecharan las futuras entregas de la trilogía principal para reconectar con la parte mística a la que tanto daño hicieron las precuelas. El universo expandido, ya fuera en cómic, libro o videojuegos, siempre se preocupó por explorar los caminos de la Fuerza, y ahí hay todo un abanico de sugerentes posibilidades que investigar.

      El concepto de Universo Cinematográfico está en su infancia, y quizás el escenario de Star Wars sea el que mejor pueda sacarle provecho (es mucho más versátil y profundo que los de los superhéroes de Marvel y DC o el de los monstruos que quiere lanzar la Universal).

  3. La vi ayer y me ha gustado bastante, más que El Despertar de la Fuerza. Sí, es posible que el factor nostalgia tenga algo que ver con ello… Básicamente explican punto por punto todo lo que se nos cuenta por escrito en los primeros segundos del Episodio IV, y el final de ésta encaja perfectamente con el principio de la película original, casi dan ganas de verlas las dos seguidas… No es perfecta, pero está a la altura.

    • Es que Disney nos tiene malacostumbrados a maximizar el potencial de sus franquicias y dar la talla ya no nos es suficiente. Aún no tienen en Lucasfilm un jefe de operaciones de la talla de John Lasseter o Kevin Feige.

  4. No podría estar más de acuerdo. Solo añadiría dos de los que para mí son grandes sinsentidos del guión: Krennic no existe y Tarkin bien podrían ser el mismo personaje. Jyn y Cassian debieron ser los que caen a manos de Vader en esa escena final. No me explico tanta redundancia de personajes.

    • Los personajes son uno de los puntos flojos de la película. No consiguen crear ninguno con entidad. En eso es la antítesis de “El despertar de la fuerza”. Aquélla tenía buenos personajes sin nada que hacer (o pésimamente gestionados, como Kylo Ren) y ésta personajes anodinos con objetivos bien definidos y un potencial enorme (que nunca llega a explotarse).

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

 
A %d blogueros les gusta esto: