The uninhabited house (La casa deshabitada)

Charlotte Riddell fue una de las escritoras más populares de la era victoriana. De origen irlandés, aunque londinense de adopción, su extensa obra (incluyendo 65 novelas) describe con gran detalle el paisaje de un Londres que está creciendo y transformándose a pasos agigantados durante todo el siglo XIX. Pese a la notoriedad que llegó  adquirir dentro del panorama literario británico, en la actualidad apenas se la recuerda por una pequeña porción de su obra, la que tiene que ver con historias de fantasmas, que abarca cinco novelas y un buen puñado de cuentos (que no fueron apreciados por sus contemporáneos, pero que hoy en día son imprescindibles en cualquier antología de relatos de fantasmas victorianos que se precie).

riddelluninhabited2

De las cinco novelas concernientes a lo sobrenatural (en particular, a casa encantadas), cuatro fueron publicadas en rápida sucesión entre 1872 y 1878, empezando por “Fairy water” e incluyendo “The uninhabited house” en 1875 (firmada como “Mrs. J. H. Riddell”, correspondiendo las iniciales al nombre de su marido, de quien también tomó el apellido).

En contra de lo que podría esperarse en una historia de fantasmas, la autora se toma su tiempo para ira asentando su historia y presentando a los personajes: el joven Patterson, un humilde empleado del bufete del señor Craven, y la señora Blake, una solterona de “fuerte” personalidad, tia y tutora de Helena Elmsdale, una hermosa joven azotada por la tragedia (los elementos autobiográficos abundan en su biografía, con el cruel destino de Helena, huérfana a una edad temprana y abocada casi a la pobreza, como reflejo de la dura juventud de la autora). Prácticamente el único activo que tienen para su sustento tía y sobrina es River Hall, una propiedad en Addlestone imposible de alquilar, pues invariablemente los inquilinos acaban abandonando el lugar, escenario del suicidio del coronel Morris, padre de Helena.

uninhabited_house

El primer tercio de la novela se presenta así como un relato casi costumbrista, centrado sobre todo en los quebraderos de cabeza a los que se enfrenta la firma legal en su gestión del legado de Elmsdale (suscitados tanto por las dificultades asociadas al presunto encantamiento del lugar como por la pintoresca personalidad de la señora Blake, todo un carácter). Todo ello desemboca en un juicio que sirve para cambiar de tercio, con Patterson asumiendo sobre sus hombros la tarea de desvelar el misterio de River Hall (enamorado en secreto de Helena, por supuesto).

Sigue una típica historia de casa encantada, que apela más a suscitar sobrecogimiento frente a lo sobrenatural que auténtico terror. Sigue siendo una narración elegante, aunque con el paso de la señora Blake a un segundo plano la novela pierde buena parte de la frescura y casi todo el humor que impregna los primeros capítulos. Sea como sea, Patterson se erige en una suerte de detective de lo oculto aficionado (una figura poco explotada hasta la fecha, con el precedente más obvio en el doctor Hesselius de Sheridan Le Fanu, aunque la aproximación amateur de Patterson no puede ser más diferente).

Pronto queda de manifiesto, sin embargo, que la solución al misterio, más que en el plano etéreo, podría encontrarse en el mundo físico, pues el joven se descubre bajo constante vigilancia por parte de una figura tan siniestra como misteriosa, y así, aunque el fantasma del coronel Morris sirve de desencadenante de la acción, los puntos más importantes de la trama se dirimen en una arena mucho más cotidiana (y a la postre temible) para la mayor parte de los británicos de la época.

casa_deshabitada

Charlotte Riddell se muestra en “The uninhabited house” como una escritora con una enorme sensibilidad, capaz de trasladar con eficacia la cotidianidad de la segunda mitad del siglo XIX a nuestros días, sin que en el proceso se pierdan los matices. También cabe destacar cómo una fina ironía lo permea todo (empezando por el título), siendo particularmente notable un feminismo incipiente, que equipara por ejemplo, como quien no quiere la cosa, el razonable resquemor masculino con los tontos temores femeninos (dejando clarito para quien quiera entender que la única diferencia es mera cuestión de formulación).

Las escenas sobrenaturales son igual de efectivas, algo que consigue sobre todo la naturalidad con que se nos presentan, aunque mucho ha cambiado en ese campo, y a ojos modernos todo el asunto puede antojarse un poco simplón (y difícilmente terrorífico). Por supuesto, el fantasma no es en modo alguno el verdadero núcleo del horror de la historia. Todo gira en torno a la mutabilidad de la fortuna, los reveses capaces de destruir el bienestar económico de un golpe y la angustia de la estrecheces pecuniarias con familiares al cargo (la propia Charlotte Riddell se lanzó a la literatura para sustentar a su madre viuda, enferma de cáncer, quien no llegó a ver el éxito de su hija, huérfana a los veinticuatro años).

uninhabited_house2

Esa mezcla entre humor sutil e inteligente y actitud esperanzadora, sobre un poso omnipresente de tristeza, hacen de “The uninhabited house” una lectura mucho más sustanciosa de lo que su sinopsis da quizás a entender. Los temores y anhelos de una sociedad sometida a enormes tensiones y a cambios literalmente revolucionarios (en el rol de la mujer, sin ir más lejos), encontraron reflejo en los cuentos de fantasmas, que se trasladaron de los viejos castillos medievales a los no tan folclóricos pero cercanos hogares urbanos, donde mejor podían ejemplificar esas fuerzas inhumanas y amenazadoras que se cernían sobre los hombres (la economía, sin ir más lejos).

La novela, que tan sólo cuenta con una traducción al español, puede descargarse en versión original a través del Proyecto Gutenberg.

Otras opiniones:

~ por Sergio en octubre 18, 2016.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

 
A %d blogueros les gusta esto: