Rescepto: Año siete

En retrospectiva, 2013 fue para Rescepto un año de transición (y de debacle… pero quedémonos con las cosas positivas).

A lo largo de 2012, como comenté en la anterior entrega del anuario, el panorama editorial fantástico sufrió un auténtico terremoto, con la desaparición de varias editoriales que apostaban por los autores españoles, como AJEC, NGCFicción! o Viaje a Bizancio. Coincidiendo con ello, otras que solían enviarme libros para reseña dejaron de hacerlo. Todo ello motivó que, de repente, mi cola de lectura quedara más abierta de lo que lo había estado en años, así que me dediqué a rellenar huecos, explorar nuevos autores o empezar a aligerar por fin las pilas de saldos adquiridos (es un trabajo sisífico).

Torre_de_cristal

Así, durante los primeros meses cayeron por ejemplo Tim Powers (“Cena en el Palacio de la Discordia“), Larry Niven (“El martillo de Lucifer“), Samuel R. Delany (“Babel-17“), Robert Silverberg (“La torre de cristal“) o Karl Schroeder (“La Señora de los Laberintos“). También aproveché para darle un empujoncito a la Hugolatría, dedicándole atención a títulos como “El planeta errante” de Fritz Leiber, “Al final del arco iris” y “Un fuego sobre el abismo” de Vernor Vinge, “Spin” de Robert Charles Wilson, “La mano izquierda de la oscuridad” de Ursula K. Le Guin, “La estación Downbelow” de C. J. Cherryh y “Homínidos” de Robert J. Sawyer (junto con un buen montón de finalistas).

De todas formas, todo esto era trabajo continuista. Faltaba claramente el elemento innovador que permitiera mantener fresco el blog, y eso acabó notándose, sobre todo en la forma de afrontar la crisis de visitas que se vivió durante el año. En febrero, sin que hubiera ningún motivo evidente, el número de visitantes se desplomó, hasta niveles equivalentes a los de cuatro años antes. Sigo sin explicármelo. ¿Quizás se verificó un cambio en los algoritmos de indexación de los motores de búsqueda? ¿Cambió algo en la gestión interna de WordPress? ¿Alcanzó por fin la crisis al ciberespacio? Aún no lo sé. Lo único cierto es que a día de hoy todavía estoy muy lejos de recuperar el tráfico de finales de 2012 (lo cual resulta, cuando menos, frustrante).

2013

Mi respuesta, como avanzaba, no fue de lo más productivo. A lo largo de 2013 hubo dos frenazos importantes. Uno en marzo (sólo dos entradas publicadas) y otro más grave en el período de octubre a diciembre (apenas ocho entradas entre los tres meses, con casi un mes entero de sequía entre el 12 de noviembre y el 7 de diciembre). Supongo que es imposible llevar adelante un proyecto tan longevo como ya es este blog sin sufrir altibajos. Tarde o temprano llegará el momento en que los condicionantes externos e internos se confabularán para poner tu determinación (o cabezonería) a prueba.

Entre unas cosas y otras, la cosecha del 2013 fue escasa. Apenas 71 entradas. Sobre todo críticas de libros y algún que otro comentario cinematográfico (“Iron Man 3“, “El hombre de acero“, “Star Trek: En la oscuridad“, “El juego de Ender“, “El hobbit: La desolación de Smaug“…), con un único ensayo (“Conflictos raciales en la ciencia ficción“). Entre las iniciativas frustradas se cuenta un tímido intento por examinar la narrativa interactiva (me temo que las historias de los vieojuegos aún no han alcanzado el grado de sofisticación necesario para hacerme interesante su ánalisis) y el repaso a la Saga de los Aznar, que se quedó en “Salida hacia la Tierra” (aunque esto es algo que pienso retomar).

Salida_hacia_Tierra

Pero bueno, tampoco quiero ser tan negativo. El 2013 también trajo consigo muy buenas nuevas para Rescepto Indablog. Por ejemplo, en julio se supo que el blog había cosechado su primera (y única hasta la fecha) nominación a mejor página web en los premios Ignotus. Se unió a otras dos (novela por “La ley del trueno” y artículo) en mi contador particular, y aunque al final me fui de vacío, sólo entrar en el quinteto de finalistas ya fue todo un logro.

En octubre, además, Rescepto dio el salto al papel, pues me di el gustazo de editar a través de Cápside (¿Para qué quieres un sello editorial si no es para darte algún caprichito?) “La 100cia ficción de Rescepto“, una recopilación de material publicado previamente en el blog (la cifilogenia y 100 reseñas) que trataba de ofrecer una panorámica razonablemente completa de un siglo y pico de ciencia ficción.

100ciaficcion_rescepto_400

Trabajar en su elaboración, además, me proporcionó el giro que estaba buscando. Desde los primeros años de Rescepto el blog, aun abarcando todo el fantástico se había centrado especialmente en la ciencia ficción. Elaborar un tomo similar a “La 100cia ficción de Rescepto” dedicado a la fantasía, por ejemplo, era de todo punto imposible, pues faltaban muchos, muchos hitos insoslayables. Si quería elaborarlo, primero tendría que currarme lo de rellenar los enormes huecos, ya no sólo por lo que respectaba a reseñas escritas, sino incluso con respecto a carencias lectoras.

Ello me llevó a la elaboración de un guión preliminar, que me marcaba como medio centenar de libros a leer, tarea que dio comienzo ese mismo año y que continúa hasta el presente (básicamente, porque sería muy aburrido ceñirme exclusivamente a ese listado, y a que a veces parece que tengo la capacidad de concentración de un gato cafeinómano… siempre hay lucecitas de colores que perseguir). El caso es que a partir del 2013 empecé a prestar mayor atención a los grandes títulos de la fantasía, lo que se tradujo, por ejemplo, en reseñas a “La princesa y los trasgos” (George MacDonald, 1872), “Clavos rojos” (Robert E. Howard, 1936), “Elric de Melniboné” (Michal Moorcock, 1972), “Leyenda” (David Gemmell, 1984) o “El nombre del viento” (Patrick Rothfuss, 2007).

Rescepto Indablog empezaba a virar, poco a poco, hacia unos planteamientos aún más históricos, preconfigurando buena parte del trabajo realizado durante estos últimos años.

También en esta serie:

 

~ por Sergio en septiembre 11, 2016.

2 comentarios to “Rescepto: Año siete”

  1. 2012 era el fin del mundo, así que por eso lo que viene después va a peor… de ahí la caída de visitas.

    Curiosamente, si no recuerdo mal, a mí me ha pasado justamente lo mismo, en 2012 (¿o era en 2011?) tuve un pico importante de subida de visitas y a partir de ahí la cosa ha ido un poco para abajo por más redes sociales donde promociono las entradas. Un misterio.

    • Coincidió en parte con el golpe duro de la crisis, aunque a estas alturas, aunque sólo sea por mera acumulación de entradas, debería haberse recuperado un poco. Sospecho que también cambió algo en los sistemas de indexación de los buscadores que penalizó a los blogs, o tal vez variaron los criterios de priorización (Rescepto experimentó brevemente un repunte sustancial en visitas desde los EE.UU. que se esfumaron de la noche a la mañana).

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