El aliento de las tinieblas – La llamada de las sombras

Una de los subgéneros del fantástico más populares y prolíficos de las dos últimas décadas es también probablemente el más ignorado por el aficionado tradicional. Me refiero a lo que ha venido en llamarse romance paranormal (o sobrenatural); historias en las que las relaciones románticas constituyen cuando menos uno de los elementos centrales de la trama y que, además, involucran elementos tomados de la tradición fantástica (vampiros, hombres lobos, magos, demonios…). Examinando Goodreads, sólo del año 2015 hay registrados 360 títulos de romance sobrenatural, y dentro del panorama de la ficción romántica es el sugénero que más ha crecido durante los últimos años.

El caso es que el aficionado tipo, como comentaba tiende a ignorar (e incluso menospreciar) de partida toda esta producción (a no ser que se la suministre una editorial de confianza, obviando la etiqueta), y no faltan del todo razones para ello, ya que hay un buen porcentaje de todo esto que es pura basura (incluyendo algunas de las series más famosas). No es mucho decir. Como ya apuntó Sturgeon, el 90% de cualquier cosa es basura. La pregunta pues sería: ¿Existe algo “rescatable” en todo ese batiburrillo de vampiros sexis, brujas sexualmente desinhibidas y licántropos buenorros?

Primero tocaría realizar una precisión. Hay romance paranormal… y romance paranormal. La prueba de fuego consiste en eliminar la relación romántica del texto. ¿Queda algo? ¿Hay una trama más allá de quién consigue enrollarse con quién? Lo cierto es que un porcentaje elevado de todos estos títulos han abrazado los esquemas de la fantasía urbana moderna, extendiéndose a menudo en series tan populares como influyentes.

El arquetipo principal de esta corriente es la serie de Anita Blake, de Laurel K. Hamilton, una cazadora de vampiros en una realidad alternativa en la que los seres sobrenaturales viven más o menos abiertamente entre los hombres. Otra posibilidad  muy popular es la de un mundo mágico oculto, que opera al margen de la cotidianidad y es conocido sólo por iniciados. Tal es la opción que escogió Karen Chance para su serie de Cassandra Palmer.

touch_dark

La serie se inició en 2006 con “El aliento de las tinieblas” (“Touch the dark”), al año siguiente salió su continuación, “La llamada de las sombras” (“Claimed by shadows”) y a día de hoy cuenta con ocho títulos (a los que sumar otros tres de un segunda serie y una novela semi independiente, que funciona como precuela a la serie principal).

El mundo que presenta es uno en el que los agentes sobrenaturales operan clandestinamente, con el objetivo de evitar una guerra potencialmente catastrófica con los humanos normales. Los vampiros, por ejemplo, viven bajo la autoridad de una serie de Senados continentales, que regulan su actividad aunque dejando un margen amplio para el desarrollo de multitud de actividades ilícitas. Como contrapeso, hay dos Círculos de magos (uno blanco y otro negro), más que capaces de hacerles frente, además de otros grupos que no tienen demasiado peso en estas dos primeras novelas.

La protagonista, Cassandra Palmer, es una chica de veinticuatro años que ha vivido casi toda su infancia y juventud en la corte de Tony, un maestro vampiro involucrado en diversos chanchullos mafiosos que se aprovecha de su talento profético. Unos años antes, tras conocer que su “protector” fue también quien ordenó el asesinato de sus padres, Cassie se fugó (denunciándolo al departamento de delitos económicos del FBI) y desde entonces vive de incógnito en Atlanta.

cassie_palmer

Cierto día, sin embargo, al conectar su ordenador descubre que alguien le ha enviado su necrológica, anunciando su muerte para unas pocas horas después. Sabe así que la han descubierto y que debe huir por su vida, dando inicio a una fuga trepidante (toda la acción de la novela transcurre en poco más de un día subjetivo) que le lleva a descubrirse en el centro de cataclísmicos movimientos en el mundo sobrenatural, con una alianza de agentes de diversa procedencia dispuestos a trastocar el orden imperante y la herencia de la pitia, una poderosa fuerza estabilizadora, en el aire.

Karen Chance entremezcla en esta primera novela (que se percibe muy primeriza) diversas influencias, bien sea directas (aquí puede contarse casi con total seguridad la serie de Harry Dresden, de Jim Butcher) o indirectas (remontándose al menos hasta las crónicas vampíricas de Anne Rice). Aparte de esas influencias obvias, también es posible detectar ecos de otros autores, como Tim Powers (con viajes en el tiempo) o incluso clásicos de la literatura gótica, lo que demuestra que la autora hizo bien sus deberes antes de embarcarse en la creación de su propio universo… lo cual no quiere decir exactamente que de buenas a primeras le saliera un trabajo redondo.

Molesta un poco que todos los vampiros principales deban ser personajes históricos más o menos conocidos, desde Christopher Marlowe a la propia Cleopatra, amontonados sin ton ni son, como recurso epatante facilón. Mención especial amerita Mircea, el hermano mayor de Drácula y principal interés romántico de, al menos, los primeros libros de la serie (con un vampiro algo menor, Tomas, asignado a su protección y un mago de guerra, John Pritkin, como principales alternativas, por eso de generar incertidumbre).

mircea

La principal virtud de la novela es que todo ocurre muy rápido, sin dejar espacio al aburrimiento. Las escenas de acción son adecuadamente explosivas y el contexto que va dibujando es lo bastante sugestivo para perdonar la ineptud absoluta de los interludios supuestamente románticos. A este respecto, quitando lo ridículo de determinados fetiches (en el caso de Karen Chance parecen ser los pelazos masculinos), habría que estudiar en serio los mecanismos psicológicos que llevan a pasar por románticas determinadas actitudes abusivas, por no hablar del cacao mental que se desprende de la esquizofrénica yustaposición de un puritanismo exacerbado y la golfería más ardiente… y recatada (llegando a extremos que ofenden al sentido común).

En cuanto a la trama sobrenatural, no hay demasiadas sorpresas. La novela sigue al pie de la letra el manual… lo cual no es muy diferente de lo que hace la inmensa mayoría de títulos de fantasía urbana, presenten o no un componente romántico.

La cosa mejora con el segundo título. Al parecer, tras caer en manos de un buen agente y una buena editorial, la autora supo definir y expandir su creación, añadiendo elementos novedosos (un grupo de gárgolas trabajando de ilegales en en casino regentado por un vampiro/súcubo) y definiendo mucho mejor el conflicto básico, la gran lucha por el poder, que alimenta la serie. En el apartado romántico, añade también algunos elementos adicionales (como un antiguo hechizo que la ata a Mircea), y va configurando un poco mejor el triángulo (más bien icosaedro) amoroso.  La adición de antiguas deidades griegas (sin demasiada coherencia interna), e incluso de todo un plano mágico (el Reino de la Fantasía), con sus propias reglas, termina de configurar un escenario que no tiene nada que envidiar a cualquier otra serie de fantasía urbana.

Claimed_shadow

Eso sí, a la postre me ocurre lo mismo que con la mayor parte de estas series (abiertas): no veo que todo ese despliegue conduzca a nada más que seguir adelante a toda velocidad, procurando no disminuir el ritmo un momento, no vaya a ser que nos pongamos a analizar la situación con calma y descubramos que es todo humo, más o menos organizado en torno a un par de estructuras arquetípicas (la guerra en el mundo sobrenatural y la maduración como nueva pitia de Cassie).

La serie de Cassandra Palmer no es ni mejor ni peor que cualquier otra de las que se ajustan a una estructura más o menos procedimental (los viajes en el tiempo añaden algo de novedad, aunque su lógica carece de un tratamiento riguroso). Para lectores no interesados en la parte romántica, lo cierto es que esa faceta no interrumpe demasiado ni llega a caer por completo en lo ilegible, salvo que el nivel de tolerancia al respecto sea bajo (de igual modo, en el espectro opuesto de consumidores potenciales, hay lectoras principalmente interesadas en esas relaciones que han encontrado la serie aburrida y confusa).

En otras palabras, si en vez de haber sido publicada en una colección específica de novela romántica (la línea Pandora de La Factoría de Ideas), hubiera sido promocionada simplemente como fantasía urbana, nadie se hubiera llevado las manos a la cabeza (vamos, que no le veo mucha diferencia, ya no con Anita Blake, sino incluso con Dresden, aunque esta última serie está orientada claramente hacia el sector masculino).

pritkin

A mí, a la larga, me aburren. Esa evolución caótica hacia ningún lado, a base de la simple acumulación de ocurrencias (eso sí, obligando a una especie de “carrera armamentística” que obliga a rizar cada vez más el rizo), no me atrae. Hay ideas atractivas, pero este tipo de aventuras se sostienen principalmente en el carisma de sus protagonistas… y Cassie Palmer, simplemente, no me resulta tan interesante (vamos, nada novedoso; es lo que opino en casi todos los casos similares).

Lectura ligera, para no calentarse demasiado la cabeza (ni tampoco creo que dé para calentar otras partes).  No es de lo mejor que puede ofrecer la fantasía urbana (y, aviso, la traducción es pésima), pero tampoco es desdeñable por completo. No lamento haberme aventurado por este camino (necesitaba algo simple, y en ese sentido me ha ido muy bien), pero tampoco voy a convertirme en seguidor de la obra de Karen Chance.

Lo que me ha demostrado, sin ninguna sombra de duda, es que cualquier aficionado a la fantasía haría mal en desdeñar a priori este tipo de novelas. Su calidad puede ser perfectamente equiparable a la de cualquier título que ocupe un hueco en las estanterías más… tradicionales; y para bien o para mal, están configurando las expectativas de lo que se entiende por fantasía para un amplísimo público potencial.

Eso por no hablar de que la fantasía urbana es un subgénero que se encuentra casi, casi en su infancia. Ya se hará más sofisticado (si lo necesita).

Otras opiniones sobre “El aliento de las tinieblas”:

Otras opiniones sobre “La llamada de las sombras”:

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~ por Sergio en mayo 16, 2016.

2 comentarios to “El aliento de las tinieblas – La llamada de las sombras”

  1. Es siempre muy interesante leerte. Parece un buen genero para conocer que es lo que gusta a determinado público femenino (por lo que entiendo es su principal target) y eso siempre se debe tener en cuenta.

    • Sí, es una ficción orientada de forma predominante al público femenino (hay un pequeño porcentaje de lectores masculinos, y aunque no he visto desgloses por subgénero dentro de la novela romántica, la fantasía urbana en particular tiene papeletas para ser uno de los que posee un potencial más amplio). Eso sí, hay muchísimas más lectoras que lectores, así que son títulos que alcanzan con cierta facilidad los puestos altos de las listas de bestsellers (la tercera novela de Cassie Palmer, sin ir más lejos, debutó en sexto lugar, ficción tapa blanda, en la lista del New York Times). Ahora tengo pendiente (un año de estos) la primera entrega de otra de las series de referencia, la de los Hollows, de Kim Harrison.

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