Gloriana, o la reina insatisfecha

Una de las escasas novelas independientes de Michael Moorcock le reportó en 1979 sus más altos reconocimientos, los premios John W. Campbell Memorial y World Fantasy Award. Se trató de “Gloriana or the unfulfill’d queen”, una obra tangencialmente conectada con su idea del Multiverso, que presenta una Inglaterra (Albión) alternativa, en la que la reina Gloriana (reflejo distorsionado de Isabel I) se enfrenta a una crisis de gobierno, acosada por potencias exteriores, pero sobre todo por la corrupción interna subyacente al esplendor superficial de su corte.

La Albión de Moorcock es una nación en la cumbre de su gloria, con un poder sin igual (en esta versión de la Tierra no hay Imperio Español) que abarca, directamente o por medio de protectorados, medio mundo. Todo ello se sustenta sobre los hombros de Gloriana, en su decimotercer año de reinado, símbolo visible de una Edad de Oro, nacida del horror y la depravación del reinado de su padre, el rey Hern VI (un Enrique VIII aún más oscuro).

Gloriana

La paz y prosperidad del imperio, sin embargo, se sigue sustentando en el juego sucio, los secuestros y asesinatos, que controla bajo mano el canciller Montfallcon (uno de los pocos nobles supervivientes al reinado de Hern, contra quien se alzó para llevar al trono a su única hija). Para ello hace uso de agentes con una moralidad inexistente, como el capitán Quire, que se considera a sí mismo un artista de la vileza. El devenir de la historia, sin embargo, cambia de curso cuando inadvertidamente Montfallcon insulta a Quire, quien acaba bajo el patronazgo del embajador del protectorado de Arabia.

El plan orquestado por Arabia es fácil de enunciar pero casi imposible de cumplir. Necesitan socavar los cimientos mismos de Albión, para que Gloriana se vea obligada a tomar por esposo al califa, uniendo efectivamente los dos estados en un plano de igualdad. El mayor escollo para este plan es que, debido a acontecimientos de su infancia, la reina es anorgásmica, y no está dispuesta a casarse con quien no la satisfaga (lo que en el caso del califa se complica por su inferida homosexualidad).

Gloriana_cover_by_kirasanta

Quire se lanza a la tarea, poniendo en ello todo el empeño de sus peculiares habilidades, maniobrando en las sombras para ir derribando uno por uno los apoyos de Gloriana, demostrando en el proceso la fragilidad de la supuesta Edad de Oro.

Salvo por unas vagas (y nunca confirmadas) referencias a un multiverso y la aparición anecdótica de unos autómatas, “Gloriana” carece de elementos fantásticos, por lo que tal vez cabría calificarla más como ucronía… de no ser por la ausencia del rigor histórico que suele esperarse de este subgénero. Queda pues en una especie de tierra de nadie, en parte como respuesta alegórica a “The faerie queene”, un extenso poema épico de Edmund Spenser, publicado originalmente en dos partes en 1590 y 1596 para glorificar el reinado de Isabel I, y en parte como reflejo de la obra cumbre de Mervyn Peake, “Titus Groan” (1946).

Con respecto al primer referente, nos encontramos superficialmente con el mismo encumbramiento de las antiguas virtudes caballerescas, en una corte que gira en torno a una reina Gloriana. La visión de Moorcock, sin embargo, esconde más allá del escenario principal, entre bambalinas, todo un entramado de depravación y crueldad, necesario para sustentar la ilusión de esplendor, pero incómodo a la vista. De igual modo, su Gloriana se distingue de su modelo real, la conocida como Reina Virgen, en su promiscuidad eternamente insatisfecha (aunque es éste un elemento que no termina de funcionar más allá del impacto inicial de la propuesta).

Gloriana_Marlow

En cuanto a la obra de Peake, nos encontramos con una historia que se desarrolla principalmente en el palacio real, una construcción llena de secretos cuyos cimientos se remontan a la fundación de una Nueva Troya (de forma análoga a la Roma de Eneidas). En su interior habitan toda una serie de personajes más o menos estrafalarios, como el doctor Dee (al que llaman mago, aunque es más bien una especie de protocientífico), lord Montfallcon, la condesa Una de Scaith (la mejor amiga y amante de la reina), el poeta Ernest Wheldrake (un Shakespeare cortesano) , Tolcharde (un inventor excéntrico) y diversos lores. Todo un microverso claustrofóbico, en el que los errores del pasado siguen resonando en estancias tapiadas y olvidadas… al menos en la consciencia colectiva del imperio, porque subconscientemente siguen condicionando los actos y anhelos de Gloriana y Albión.

Durante toda la obra, Moorcock maneja este doble juego de lo superficial y lo oculto, poniendo en juego su típica iconoclastia, no tanto por parodiar la época isabelina como para someterla a un proceso desmitificador, inyectando en el ideal caballeresco unas buenas dosis de realismo, sobre todo a través de la figura del capitán Quire, el personaje mejor desarrollado del libro. Se trata del típico factótum que el poder emplea para llevar a cabo sus tareas sucias, aunque en público abomine de él, y resulta en cierta forma el más honrado de cuantos intervienen en el drama, pues pese a que ha hecho del engaño su arte, es el único que no se engaña a sí mismo en modo alguno.

Gloriana_Unfulfilld_queen

En contraposición, Gloriana resulta un personaje anodino, y ahí radica una de las principales debilidades de la novela. La obra requería una figura  majestuosa, aunque sólo fuera en un plano simbólico, y Moorcock no consigue dotarla de auténtica personalidad (o siquiera de una apariencia de personalidad, que es en el fondo lo que se espera de ella). De hecho, su peculiaridad sexual se antoja más una provocación mal llevada que un elemento que verdaderamente refuerce la historia (hasta el mismo final, aunque ya llegaré a ello).

Mi otra fuente de insatisfacción con “Gloriana” surge de su estructura. De las más de quinientes páginas de su edición española, casi cuatrocientas podrían entenderse como planteamiento, dejando para el último cuarto el desarrollo y la conclusión, que efectivamente están a la altura de cuanto reconocimiento ha recibido la novela… el problema reside en llegar allí sin haber arrojado la toalla, porque aunque la sublectura es potente, el modo en que se plasma el plan de Quire se antoja bastante errático, con demasiadas variables incontroladas para funcionar lejos de la mirada controladora del autor.

No es algo a lo que Moorcock sea ajeno, pues en general sus potentes ideas suelen superar su capacidad literaria para plasmarlas, y eso que “Gloriana” es a ese respecto el mejor de cuantos libros le he leído, con buenos personajes y magníficas atmósferas. Tan sólo le falataría, en mi opinión, una trama mejor entrelazada (y también es muy posible que el posible impacto que tuvo en su día, en su tímida ruptura del tabú sexual en la fantasía, haya quedado diluido por veintisiete años de evolución del género).

Gloriana_Moorcock

Como curiosidad, años después de su publicación original empezaron a alzarse voces en contra de su resolución (desde sectores feministas), con las que el autor estuvo de acuerdo, reescribiendo el penúltimo capítulo. La edición de Marlow presenta ambas conclusiones, y si bien las críticas feministas no andaban infundadas, diría que filosóficamente la novela conduce inexorablemente hacia el final original (en cualquier caso, la nueva versión es incongruente con las trayectorias previas de Gloriana y Quire).

Como comentaba al principio, “Gloriana, o la reina insatisfecha” se alzó con el World Fantasy Award de novela de 1979, batiendo a una competencia distinguida, como la compuesta principalmente por “La danza de la muerte”, la mastodóntica crónica postapocalíptica de Stephen King (que años después engordaría aún más, recuperando capítulos editados para conformar “Apocalipsis”) y por la extraordinaria “El Señor de la Noche“, de Tanith Lee (que posiblemente fuera más merecedora del reconocimiento, aunque a nivel de prestigio, sobre todo por aquel entonces, no había color entre Moorcock y Lee).

Otras opiniones:

Otras obras del mismo autor reseñadas en Rescepto:

Anuncios

~ por Sergio en octubre 16, 2015.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

 
A %d blogueros les gusta esto: