¡Guardias! ¿Guardias?

El jueves pasado falleció Terry Pratchett, uno de los escritores de fantasía más leídos de la historia (se estima que las ventas conjuntas de sus libros suman más de 85 millones de ejemplares). También fue uno de los más respetados por sus colegas y querido por sus lectores. Y todo ello a través de una herramienta que forjó, pulió y afiló hasta convertirla en un arma de destrucción quirúrgicamente masiva: el humor.

La carrera literaria de Pratchett llevaba poco más de una década (con pocos libros, buenas críticas, pero escaso éxito comercial) cuando publicó en 1983 “El color de la magia”, la que sería la primera novela del Mundodisco (un mundo plano imaginario, sostenido por cuatro elefantas que se apoyan en el caparazón de una tortuga gigante, Gran A’Tuin, que se desplaza por el espacio). En ella parodiaba los clichés que se habían ido asentando en la fantasía, sobre todo a raíz de la popularidad de la edición americana de 1965 de “El Señor de los Anillos”, con la presentación del mago inepto Rincewind.

ATuin

El éxito no fue inmediato, pero la historia fue calando poco a poco y para 1986 salió al mercado su secuela (la única continuación directa de toda la serie), “La luz fantástica”. 1987 fue el primer año en que se publicaron dos títulos del Mundodisco (algo que se convertiría en norma hasta que en 2005 los problemas médicos le obligaron a reducir el ritmo), “Ritos iguales” (la presentación de las brujas y los magos de la Universidad Invisible) y “Mort” (la primera novela con protagonismo total de la Muerte, el único personaje que aparece de un modo u otro en las 41 novelas que componen la saga).

El último gran ciclo del Mundodisco se presentaría en 1989 con la octava novela, “¡Guardias! ¿Guardias?” (“Guards! Guards!”), que no sólo introduciría a los integrantes de la guardia nocturna de la ciudad de Ankh-Morpork, sino que supondría un punto de inflexión de toda la serie, pues a partir de ella la parodia que había dominado las primeras entregas empezaría a hacer cada vez más sitio a una sátira inmisericorde de diversos aspectos de nuestra sociedad y de nuestra propia naturaleza como seres humanos.

guards-guards-2

“¡Guardias! ¿Guardias?”, como el resto de novelas relacionadas con la guardia nocturna, se inspira tanto en la literatura fantástica como en el género de detectives, haciendo de la ciudad de Ankh-Morpork y sus habitantes (inspirada de un modo evidente en la urbe de Lankhmar de la serie de Fafhrd y el Ratonero Gris, de Fritz Leiber) un personaje más. Se trata de un escenario en donde chocan lo fantástico/medievaloide y lo urbano/moderno, convirtiéndolo en un medio idóneo para trasladar al Mundodisco los problemas de nuestro modo de vida (algo no tan evidente en esta primera entrega).

La historia arranca con la llegada como voluntario del recluta Zanahoria Fundidordehierroson, un mocetón de más de seis pies, hijo adoptivo de unos enanos de las montañas. A estas alturas de la historia de la ciudad, la guardia no se encuentra precisamente en sus mejores tiempos. La decisión del patricio Lord Vetinari de regularizar el crimen a través de los gremios de ladrones y asesinos (entre otros), ha hecho al cuerpo redundante y su dotación completa la componen el capitán Vimes (un hombre demasiado relista y cínico para su propio bien, al borde el alcoholismo y claro trasunto del típico policía horando en un entorno corrupto de la novela negra), el sargento Colon y el apenas humano Nobby.

GuardsGuards2

Paralelamente, una de las múltiples conjuras para derrocar el patricio logra su objetivo de invocar a un dragón, una criatura mítica e imposible de la que no se tienen noticias en siglos (sólo sobreviven, a duras penas, sus inofensivos parientes, los dragones de pantano, que no suelen pasar de unos palmos). La idea se fundamenta en que nada mejor para avalar las aspiraciones de un candidato al antiguo trono de la ciudad que un acto heroico. El mayor fallo de los conjurados, sin embargo, reside en olvidarse de preguntarle al dragón su opinión al respecto.

Por un lado, la novela constituye una parodia de las historias fantásticas sobre dragones y héroes predestinados (con clichés originados en “El hobbit” y “El Señor de los Anillos”, y referencias de pasada a otras obras como las Crónicas de Prydain), entremezclada con una trama tópica de género negro. Por otro, nos encontramos con una sátira acerca de lo que algunos están dispuestos a hacer por conquistar el poder, pero sobre todo acerca de lo que todos estamos dispuestos a permitir con tal de no ser los primeros en alzarnos en contra de una injusticia.

guards-guards-3

Como es habitual, las bromas (construidas mediante el ejercicio de la ironía, antes que recurriendo meramente al absurdo) menudean. Pratchett se cuida mucho de no dejar pasar una página sin al menos una o dos, casi siempre en forma de comentario mordaz a las acciones de los personajes o al estilo de vida en Ankh-Morpork. Los críticos con la obra del autor señalan, y con propiedad, que muchas de ellas son bastante superficiales, predecibles y facilonas… lo cual no quita que de tanto en tanto no deje caer alguna que otra carga de profundidad, de ésas que aciertan de lleno y sacuden desde los cimientos todas nuestras preconcepciones.

Releyendo para esta reseña la novela hay un comentario que me ha impactado especialmente, por su completa aplicabilidad al momento actual que vivimos. Tras la toma del poder por parte del dragón, a la guardia se le ordena difundir un edicto según el cual, una vez al mes, se le sacrificará una doncella (más que nada, porque es lo tradicional). He aquí la reacción del sargento Colon:

—Yo no quiero que me quemen vivo —replicó Colon—. Menuda se pondría mi esposa. Así que tendremos que leer este comosellame, este edicto. Pero no te preocupes, muchacho —dijo dando unas palmaditas en el musculoso brazo de Zanahoria, y repitiendo lo que había dicho antes, como si no se lo hubiera acabado de creer la primera vez—. No llegaremos a ese punto. La gente no lo consentirá.

¿Apostaríais algo a que la gente no lo consentirá? Ahora, sustitúyase, por favor, “leer el edicto” por “ejecutar un desahucio” (por poner un ejemplo al azar). Sí, de eso va también “¡Guardias! ¿Guardias?”.

guardsguards

Otro detalle que eleva para mí esa novela por encima del resto que he leído del Mundodisco (una decena, quizás) es su estructura. El fuerte de Pratchett no es la estructura. En general, sus novelas son una sucesión de escenas entrelazadas, que van conduciendo no tanto inexorablemente como cayendo por su propio peso hacia el clímax. Es una estrategia que aporta un ritmo vivo, pero que no siempre asegura un control absoluto de todos los elementos de la narración. En “¡Guardias! ¿Guardias?”, sin embargo, los distintos bloques van encajando casi milagrosamente, y el espectáculo de juegos malabares concluye apoteósicamente sin que haya caído ni una sola bola.

No resulta fácil reírse de los aspectos negativos de algo, al tiempo que se respeta escrupulosamente su esencia y se reconoce su potencial, su valía. Terry Pratchett lo consiguió. El Mundodisco no se burla de la fantasía. Ridiculiza sus características y desarrollos menos afortunados (y en el proceso, ayudó a que nuevas generaciones de lectores y escritores los reconocieran y aprendieran a evitarlos)… y lo mismo hace por el ser humano.

Por eso ahora el mundo lamenta su muerte y celebra su obra. Gracias por todo, Terry Pratchett, y hasta siempre.

Terry_Pratchett_BNTerence David John Pratchett (28 de abril de 1948 – 12 de marzo de 2015)

IN MEMORIAM

Otras opiniones:

Anuncios

~ por Sergio en marzo 15, 2015.

2 comentarios to “¡Guardias! ¿Guardias?”

  1. Coincido en opinar que es una de las mejores de Mundodisco. La figura del Patricio de Ankh-Morpork en particular me pareció fascinante. Un hombre que está en contra de la crueldad innecesaria (pero, por supuesto, apoya la crueldad necesaria) ;-)

    Saludos,
    Entro

    • Un gran personaje secundario, sin el que Ankh-Morpork no sería Ankh-Morpork. Otra gran frase relativa a él (y de hecho, suya) de la novela:

      —Nunca construyas una mazmorra en la que no querrías pasar una noche.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

 
A %d blogueros les gusta esto: