La Saga de los Aznar (4): ¡Es la guerra! (Salida hacia la Tierra)

Había dejado a los expatriados terrestres en Redención, haciéndose fuertes de nuevo tras derrotar a los hombres de silicio. Los siguientes títulos de la Saga de los Aznar son muy interesantes por varios motivos. Ante todo, se aprecia un intento por diversificar el protagonismo, dejando interrumpida la “línea sucesoria” directa en Fidel Aznar (aunque varios miembros de la gran familia siguen ocupando puestos de responsabilidad en la armada redentora). Este experimento se extendió por seis números, hasta llegar a un nuevo Miguel Ángel Aznar que se erigiría en el segundo gran personaje de la serie.

Por otro lado, el noveno título (en la segunda edición), “Salida hacia la Tierra”, marca el giro decidido hacia la space opera militarista, presentándose a lo largo de las siguientes novelas las principales armas y tácticas que le conferirían su propia personalidad (por no hablar de la presentación de un nuevo enemigo jurado de la humanidad, pero ya llegaremos a eso).

Salida_hacia_Tierra

“Salida hacia la Tierra” es sin duda uno de los títulos más épicos de la Saga. Hace siglos que el autoplaneta Rayo escapó, arrancando de las fauces despiadas de los thorbod una semilla de esperanza para los hombres, quienes esclavizados se han convertido en mano de obra forzada para la bestia gris (cuyo principal debilidad, como se recalca a menudo, consiste en una tasa reproductiva muy baja). Pese a no tratarse, estrictamente hablando, de un programa de exterminio, lo cierto es que la especie parece estar siendo conducida con mano firme hacia la extinción, con las historias sobre Miguel Ángel Aznar contadas entre susurros, de hoguera en hoguera, como un cuento para confortar a los desanimados.

La acción se inicia en Ganímedes, el mayor satélite de Júpiter y del Sistema Solar, que Enguídanos imagina como un mundo de contrastes, con una cara eternamente vuelta hacia su planeta, del que obtiene un calor que propicia un clima tropical, con plantas y animales titánicos gracias a la baja gravedad, y otra glacial, sumida en una noche eterna, con poderosos vientos huracanados soplando en el límite entre ambos territorios. Allí los thorbod explotan minas de dedona a través de unos hombres sometidos a las peores condiciones de todo el universo.

armadura-GHW

Precisamente es un grupo de fugitivos, liderados por Harold Davidson, el Americano, quienes primero traban contacto con los redentores. Un acto de sabotaje les lleva indirectamente a capturar a una muchacha que los estaba espiando desde el cielo (equipada con el que se convertirá en la indumentaria oficial del ejército valerano: armadura de diamantina con back de dedona para permitir el vuelo; en la imagen, el diseño original del autor). Tomada al principio por una “marrana” (capataz al servicio de los thorbod por unas condiciones mejores), les revela al despertar que su nombre es Amalia Aznar, oficial de inteligencia del ejército redentor, que regresa al reino del Sol a derrotar a la bestia liberar a sus hermanos cautivos.

Tan grandilocuente declaración viene apoyada por el instrumento bélico definitivo, la última pieza maestra en la configuración de la Saga, el autoplaneta Valera.

Descubierto y acondicionado en “Dos mundos frente a frente”, la novela eliminada de la continuidad de la Saga en la segunda edición, la primera toma de contacto de Davidsos (y del lector) con Valera es la visión de un planetillo yermo, del tamaño de la Luna, con esclusas gigantescas diseminadas por su superficie que dan paso, tras un largo túnel, a un interior hueco donde brilla un sol artificial  sobre ciudades ecuatoriales y bases con miles de naves de combate (de tres tipos, destructores de 100 metros y forma de escualo, cruceros de 200 metros y forma de esturión y grandes acorazados de 500 metros y forma de ballena).

Aznar4_Silente

Lo que posibilita su uso como vehículo militar es el hecho de que está compuesto por completo de dedona, que se emplea tanto para alimentar los motores atómicos como para construir una armada invulnerable a los rayos Z desintegradores, que habían marcado los enfrentamientos hasta el momento. Cambia pues la estrategia, de una guerra basada en el combate aéreo a otra que se inspira en el naval, con el uso de torpedos inteligentes como principal arma ofensiva (algo que se mantendría, con alguna que otra interesante mejora, durante dieciséis títulos).

Añádanse a la armada redentora medio centenar de autoplanetas lenticulares (12 a 40 km de diámetro y hasta 4 de grosor), que en situación de reposo se asientan sobre la superficie de Valera, y ya tenemos una fuerza algo menor en número a la thorbod, aunque mucho mejor a nivel tecnológico y con mayor capacidad de lanzar torpedos (de varios metros de longitud y cabeza atómica). Desde este instante, las batallas en la Saga se convierten en enfrentamientos entre gigantescas flotas, que buscan poner en el espacio la mayor cantidad de torpedos posible y que confían en los cerebros electrónicos para ejectuar maniobras defensivas a mucha mayor velocidad de lo que permiten las reacciones humanas.

Salida_Tierra_comic

Borrar del cielo a las fuerzas thorbod no resulta muy problemático. La dificultad estriba en liberar sin daños a la población humana rehén en los planetas interiores (la Tierra, Marte y Venus). Para ello, los redentores diseñan un plan de infiltración que envía a las grandes ciudades terrestres a miembros del servicio de inteligencia junto con antiguos esclavos liberados de Ganímedes. Uno de estos grupos cuenta entre sus integrantes con Amalia Aznar y Harold Davidson, entre quienes se desarrolla la imprescindible subtrama amorosa. La novedad, especialmente en la época (y contexto) de escritura, reside en la asimetría de la relación, entre la culta y profesional valerana y el tosco ex esclavo terrestre (lo cual viene a invertir la relación entre Fidel y Woona, en un recurso muy utilizado por Enguídanos con fines descriptivos, para revelar las maravillas del futuro a los lectores de forma dinámica). La tensión se va acumulando hasta desembocar en un final apoteósico, en el que la tensión por siglos de humillaciones explota de forma sangrienta.

Expulsado de la Tierra, los thorbod se lamen las heridas en Marte y Venus, aunque el mayor peligro aún está por llegar, pues toda su febril preparación poco tenía que ver con la panda de zarrapastrosos exiliados del Rayo (ha mucho tiempo olvidados salvo en las fábulas de los esclavos). El enemigo ancestral de la bestia gris, quienes lo expulsaron de su sistema estelar original y lo condujeron al reino del Sol, está a punto de hacer acto de presencia, lo cual llevará la guerra en el universo de la Saga de los Aznar a un nuevo y terrible nivel.

Otras opiniones:

Otras entregas de la Saga de los Aznar en Rescepto:

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~ por Sergio en diciembre 12, 2013.

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