Magia para lectores

La carrera literaria de Kelly Link se inició en 1995, y desde entonces viene publicando entre dos y cuatro narraciones al año, oscilando entre el relato y la novela corta. A esto se le añade (y entremezcla) su labor como editora de Small Beer Press, una pequeña editorial dedicada al fantástico, donde ha publicado sus tres primeras antologías.

Esta estrategia de autopublicación ha sido refrendada por numerosas nominaciones y galardones a los principales premios del género fantástico, poniendo de manifiesto que obedece más a la dificultad de encontrar mercado para su ficción (tanto por longitud como por temática), que a su calidad intrínseca. Es, de hecho, una de las cuentistas mejor valoradas en la actualidad, especialmente dentro del género de la fantasía, habiendo alcanzado la consagración con “Magic for begginers” (2005), ganadora del premio Locus a mejor antología, recomendada por la revista Time y reimpreso por Harcourt.

Aunque ya había algún relato traducido previamente, en 2011 Seix Barral decidió que había llegado el momento de la puesta de largo de la autora en español, con la compilación de “Magia para lectores”, una antología distinta a las publicadas en EE.UU., con relatos publicados originalmente entre 1996 y 2008, incluyendo diversos ganadores de premios como el James Tiptree Jr. de relato 1997 (“Viajes con la reina de las nieves”), el Premio Mundial de Fantasía de relato 1999 (“El sombrero del especialista”), el Locus de novela corta 2009 (“Monstruos preciosos”), el Nebula de relato largo 2002 (“El fantasma de Louise”) y 2006 (“El bolso de las fadas), también ganador este último del Hugo, y el Nebula de novela corta 2006 (“Magia para principiantes”).

Todos ellos (a los que cabría añadir “Animales de piedra” y “Camelia, Azucena, Azucena, Rosa”), salvo quizás el primero, podrían clasificarse como slipstream , esa imprecisa frontera entre la literatura fantástica y la realista que resulta a un tiempo ajena y famliar a los lectores provenientes de cada lado de la frontera. “Viajes con la reina de las nieves”, por su parte, comparte con “Piel de gato” una afinidad con el cuento tradicional (contado de forma muy poco tradicional), lo que le permite cargar un poco más las tintas sobre los elementos fantásticos sin espantar al lector de mainstream. El tercer elemento, que impregna en mayor o menor medida los relatos ya mencionados y se erige como componente principal de “La chica detective” y “Matrimonio con zapatos”, es un surrealismo con inclinaciones poéticas.

Existen temas subyacentes a casi todos los textos, como la muerte (lo que acerca a algunos de los relatos al terror), la femineidad (a falta de un vocablo mejor para describir la experiencia de ser mujer en nuestra sociedad), el amor (en todas sus facetas, incluyendo el desamor), la identidad, la soledad, el humor y, por supuesto, la fantasía, pero el nexo común es otro: una forma especial de narrar, que hace del viaje el auténtico objetivo de la aventura lectora.

Kelly Link aúna una prosa sencilla con imágenes deslumbrantes y piruetas conceptuales, contrastando la aparente simpleza estilística con una atrevida mezcla de realidad, fantasía y surrealismo. Juega también con la estructura, renunciando las más de las veces a la clásica concatenación de presentación, nudo y desenlace. A decir verdad, raro es el relato que cumple este esquema (los que más se acercan quizás sean los basados en cuentos populares), sintiendo al parecer especial aversión por los finales cerrados (o incluso abiertos, lo cual funciona muy bien en determinados casos, aunque en un par se me antoja como un recurso un poco artificial para no terminar de mojarse y mantener la ambigüedad en el límite entre realismo y fantasía).

A título personal, he encontrado ciertas dificultades a la hora de disfrutar de los textos. Aun apreciando la técnica narrativa, suelo preferir una mayor definición al abrazar el componente fantástico y, paradójicamente, mis esquemas mentales racionalistas se llevan muy mal con el surrealismo (de ciencias tenía que ser). “Magia para lectores” es un libro que se aviene más a ser sentido con el corazón que analizado con el cerebro… por lo que no es de extrañar que haya tenido que consumirlo a pequeñas dosis.

Pese a todo, destacaría la limpieza del lenguaje (muy personal, algo que atesora no poco mérito), con diálogos brillantes (cotidianos y sorprendentes a la vez), así como escenas que realmente merecen el apelativo de “mágicas”. En cuanto a textos completos, encuentro “Camelia, Azucena, Azucena, Rosa” como uno de los más extraordinarios relatos sobre la muerte que he tenido ocasión de leer (complementado por “El sombrero del especialista”). Igualmente destacables son los juegos metaliterarios que nos proponen las novelas cortas que abren y cierran el volumen (que a su vez dieron título a las dos últimas antologías de la autora): “Magia para principiantes” y “Monstruos preciosos”. A través de ellas la fantasía de Kelly Link se vierte sobre el desprevenido lector, difuminando con ello la última frontera. No ya la que media entre realidad y fantasía, sino que la separa a ésta última de nuestra realidad cotidiana. En verdad, magia incluso para el más reticente de los lectores.

Otras opiniones:

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~ por Sergio en septiembre 11, 2012.

Una respuesta to “Magia para lectores”

  1. En HermanoCerdo habíamos traducido y publicado este cuento de Link el año pasado.

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