El encuentro

La colección Pequeña NGC, de NGCFicción!, busca recuperar el auténtico libro de bolsillo (ese que de verdad te cabe en el susodicho), un formato que no puede ser más clásico en la literatura de género española (aunque aplicando los estándares de calidad imperantes, tanto a nivel de edición como de selección de contenidos). Con “El encuentro”, de Ángel Sucasas Fernández, llega el primer título de ciencia ficción, que, en consonancia con lo expuesto, gira en torno a un tema igualmente tradicional: la abducción extraterrestre.

El protagonista absoluto de la historia es Dean, un estadounidense de treinta y tantos, cuya mujer, Melanie, yace en un hospital sumida en un coma terminal, provocado por un tumor cerebral. La noche en que el fatal desenlace se anuncia inminente, lanza su coche a toda velocidad por una carretera secundaria, dispuesto a acabar con su vida. Sin embargo, justo cuando el vehículo se encuentra ya enfilado hacia un barranco y no hay maniobra capaz de alterar ese destino, las leyes de la física son vulneradas y Dean se ve abocado a un encuentro extraordinario, cuyas consecuencias apenas llega a examinar antes de verse obligado a tomar una decisión trascendental, tanto para sí mismo como para Melanie.

Si por algo destaca “El encuentro” es por su honestidad. En ningún momento esconde sus cartas. La presentación y las dedicatorias aportan (casi) todas las claves necesarias para interpretar el relato. La relación de Dean y Melanie se inspira en la de los protagonistas de “La fuente de la vida”, de Darren Aronofsky, mientras que la abducción en sí (junto con su componente “visual”) es deudora de “Encuentros en la tercera fase”, de Steven Spielberg. Por último, destacaría la influencia literaria de Stephen King, sobre todo durante el primer tercio de la historia (quizás por, hasta cierto punto, afinidad temática, resulta complicado no pensar en “El cazador de sueños”, aunque la trama se desarrolle según parámetros completamente diferentes).

Otra característica a destacar sería el fuerte componente visual y aural de la narración, con descripciones casi cinematográficas en su detallismo, algo que no debería sorprender dada la trayectoria profesional del autor como integrante del equipo que publica la revista Scifiworld. La referencias a tal o cual película son constantes, tanto de forma implícita como explícita. El propio Dean llega a interpretar los acontecimientos recurriendo a experiencias pasadas como espectador de cine.

A título personal (sin pistas claras que puedan confirmarme la pertinencia de la evocación), encuentro también paralelismos con la película “Más allá de los sueños”, de Vicent Ward (1998), basada en la novela homónima de Richard Matheson. En ambos casos nos hallamos ante la ruptura traumática de una pareja, y se describe el duelo, así como un viaje asombroso (contado mediante un estilo muy similar, una descripción reflexiva tanto de lo percibido como de lo sentido y  meditado), culminando el periplo con una dura decisión.

A este respecto, quizás encuentre cierta debilidad narrativa en la ausencia de una auténtica disyuntiva, pues en los terminos planteados el dilema que se le ofrece a Dean no admite otra solución que la asumida. No queda explicado, o no he sabido entenderlo, por qué se exige determinado sacrificio, arrojando una sombra de duda sobre la interpretación amable, acorde con los referentes enunciados, acerca de los motivos de la abducción. De igual forma, el homenaje a Stephen King y al Spielberg de los 70 se cobra cierto peaje a modo de distanciamiento de los referentes culturales. Por un lado, la ambientación americana resulta un tanto artificiosa (quizás hubiera conseguido un aura más cercana recurriendo a experiencias personales, que al fin y al cabo es lo que hace King con su Maine natal); por otro, el tema de la abducción estuvo de moda hace décadas, en especial considerando el tratamiento que se le otorga, y ello provoca cierta desubicación temporal.

Por contra, resulta muy interesante el modo en que se aborda el problema del primer contacto: la toma de contacto entre una mente humana y otra alienígena. El protagonista, y el lector con él, se enfrenta a una situación novedosa, en un entorno igual de sorprendente. Las reglas son nuevas, y no existe manual de instrucciones, así que hay un proceso de descubrimiento y aprendizaje secuencial, que apela directamente al sentido de la maravilla. De fondo, eso sí, nos encontramos siempre, como realidad subyacente, la situación de Melanie y lo que ello implica para Dean, como ancla a la cual supeditar toda la experiencia (y a través de la cual dotarla de sentido).

Agradezco a NGCFicción! el envío de un ejemplar de “El encuentro” para su reseña en Rescepto.

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~ por Sergio en diciembre 5, 2011.

Una respuesta to “El encuentro”

  1. […] Lothlórien y en Rescepto Indablog se pueden leer sendas reseñas de El encuentro, novela de Ángel Sucasas Fernández. […]

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