Crítica a “La mirada de Pegaso” en Ociozero

Vuelve a tocar entrada egocéntrica, para hacerme eco de una reseña aparecida hace unos días en Ociozero sobre “La mirada de Pegaso”, a cargo del escritor Juan Ángel Laguna Edroso. Al incluir el enlace en la página de la antología, aquí al lado, comprobé que había ya un buen número, nueve en total. Han ido apareciendo poco a poco, pero de forma constante. Va un poco a contracorriente de la dinámica a que te fuerza el mercado, que transforma en obsoletas las novedades apenas un mes después de su salida, pero la literatura fantástica española (y no digamos ya la ciencia ficción), debe encontrar la forma de soslayar ese grave handicap. Las tiradas son, simplemente, demasiado pequeñas para competir con el sistema de saturación que imponen las grandes editoriales.

El panorama sería desolador si mantuviera cierta confianza en la peculiaridad intrínseca de los aficionados. Estoy convencido de que el lector potencial de esta literatura no es un zombi de grandes superficies, sino que se involucra activamente en la búsqueda de los títulos que pueden ofrecerle aquello que busca, que presta oídos a los comentarios y sabe dónde conseguir un determinado título hasta cuando lleva meses ausente de las estanterías (si tiene la suerte de haber llegado a ellas).

Vender un libro vuelve a ser una tarea artesanal. A falta de medios económicos para lanzar una campaña promocional, toca conseguir que se venda a sí mismo llegando a los lectores. Para cuando los primeros compradores han tenido ocasión de leerlo y quizás comentarlo, los canales de distribución primarios están más que agotados (en general, las librerías, por propia iniciativa, jamás reponen existencias, pues les resulta más rentable cabalgar la ola de la novedad), pero el producto sigue disponible para quien de verdad esté interesado en él. A la postre, lo que realmente importa no es el volumen absoluto de ventas (aunque el bolsillo lo note), sino conseguir tiradas rentables para poder seguir creciendo.

Además, una venta tardía puede resultar incluso más dulce. No cabe duda de que ahí hay un comprador convencido.

En fin, todo este rollo para introducir la crítica, de la que proporciono, como siempre, un extracto, referido en particular a la segunda novela corta del volumen, “Historia de un watson”:

En ocasiones encontramos historias policíacas o de novela negra a las que se les ha dado una pátina de ciencia ficción que suele quedarse en lo meramente estético. Me van a resultar mucho más difíciles de digerir después de haber leído Historia de un watson. La gracia con la que Mars muestra la base científica con la que se realizarían las investigaciones en un mundo así (y en el hipotético caso de que existieran “watsons”, una suerte de detectives bioquímicos) es formidable, magistral. Solo por ella, esta ya es una de mis obras preferidas de cuantas le he leído. Y, además, viene conjugada con un desarrollo simpático y emotivo a partes iguales, con una estructura de novela negra que sirve de homenaje y de vehículo demoledor para la historia, y con un cierre de los que dejan pensando (e inquieto). Memorable.

Si lo deseáis, poéis leer el resto, en Ociozero.

A Juan Ángel, como resulta patente, la novela corta que más le ha gustado ha sido “Historia de un watson”, y ahí percibo, a tenor de las críticas, cierta polarización, entre quienes prefieren ésta o la que da título al volumen (no se trata de posturas diametralmente opuestas, sino más bien de inclinaciones bien definidas a favor de una u otra). Yo, claro, no voy a posicionarme, pero sí me gustaría comentar que no hubiera podido pedir nada distinto. Al fin y al cabo, si no hay un claro ganador interpreto que la elección depende, antes que de parámetros “objetivos” tales como la calidad o el interés intrínseco de las historias, del modo en que sus temas subyacentes resuenan en cada lector en particular.

Venga, una encuesta informal, a ver si consigo que se moje alguien: ¿Hacía dónde se decantan vuestras simpatías?

Para concluir, y ya que estoy, comentaré otra curiosidad con la que me tropecé hace un par de semanas en la red. Si conseguir una reseña sube la moral, no lo logra menos constatar que uno de tus escritos ha causado suficiente impacto como para inspirar una obra derivada.

Tal ha sido el caso del relato “Cenizas del Nilfheim”, aparecido en la “Antología Z. Vol. 2”, que junto con “La hija del gigante de hielo”, de Howard, y “La guarida del gusano de hielo”, de Sprague de Camp y Lin Carter, aunque sospecho que en ambos casos la inspiración es secundaria, a través de la adaptación al cómic realizada por Dark Horse con guión de Kurt Busiek, ha servido de inspiración reconocida para la elaboración de un módulo amateur para el juego de rol “La maca del este”.

Su título proviene de la inspiración principal, “La hija del gigante de hielo”, y es obra de El Contemplador. Podéis echarle un vistazo, e incluso descargar el módulo en PDF, en su página web.

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~ por Sergio en agosto 25, 2011.

14 comentarios to “Crítica a “La mirada de Pegaso” en Ociozero”

  1. A mi me gustó mucho más “Historia de un Watson”. La Mirada de Pegaso etá bien, pero es menos original, no atrapa tanto. La del Watson es de lejos más original, tiene más intriga, engancha mucho más. Creo que es lo mejor tuyo que he leído nunca. Excelente.
    Por cierto, por longitud, ¿es relato o novela corta? Lo digo por los Ignotus… :-)))

  2. Las dos son novelas cortas (por la parte alta del intérvalo, con 33.000 y 38.000 palabras).

    Ya haré campaña en cuanto se abra el plazo de la primera fase, que este año sí que tengo una buena cantidad de candidatos en varias categorías.

  3. Sergio, leer tu blog desde Argentina, como lo hago yo, es más o menos como pegar la cara al escaparate de una pastelería sin tener un centavo. Lo que mencionas acerca del carácter activo del lector de género a la hora de procurarse el alimento literario que su dieta le exige se verifica multiplicado por estas tierras, donde libros como el tuyo y muchísimos de los que reseñas ni se editan (los clásicos pueden rastrearse en el mercado de segunda mano y en librerías de viejo, es más difícil con publicaciones actuales de autores españoles). De modo que me veo impedido de participar de la encuesta, no obstante te felicito por las reseñas que vienes obteniendo y más en general por el fantástico trabajo que te tomas con este blog, que me ha sido de gran utilidad en mis pesquisas de libros ci fi y fantásticos.

  4. Gracias, Aníbal.

    Ya me gustaría publicar en Argentina (y en el resto de hispanoamérica). He estudiado las opciones, pero por ahora no hay manera, que ya está bastante difícil sacar unos pocos cientos de ejemplares por aquí. Una auténtica lástima. Algún día lograremos explotar nuestro mercado potencial de 500 millones de lectores, aunque por ahora me conformaría con que en cada mercado individual la literatura fantástica se desarrollara hasta el nivel que comparativamente le corresponde. Hasta entonces, toca trampear como se pueda (y seguir trabajando por lograr este objetivo).

  5. Y espero que sea una reseña más, que tengo pendiente leerla. ;)

    Creo, igual me equivoco, que es preferible que las reseñas vayan saliendo dilatadas en el tiempo, que el libro quede, porque si se hacen 10 el primer mes, luego cae en el olvido.

    Ya te diré mi relato favorito, jeje, pero ya sabes que por ejemplo con el Barquero, justo eran los de un bando.

    Un saludo

    Fer

  6. Yo voto por Watson. Y me arrepiento profundamente por no haberla reseñado en su dia para “equilibrar”, tu ya me entiendes… El estilo es más directo, más original…

  7. Hola, Fer:

    En “El precio del barquero” la polarización es mucho más evidente, y además viene muy bien definida por la dicotomía realista/fantástico.

    Respecto a la cadencia óptima de reseñas… ni idea. Son necesarias en todo momento (y aquí me refiero a su valor no sólo como herramienta promocional, sino porque el acto comunicativo entre escritor y lector no termina de completarse sin algo de feed-back, que para un juntaletras es casi tan necesario como respirar).

  8. Luis, no te quedes arrepentido… ¡Reseña también el watson!

  9. Quizas publicar sea dificil, pero mucho de lo publicado es simplemente basura. Que la literatura fantastica es un genero minoritario esta claro. Aunque poco a poco va dejando de serlo tambien es realidad.

    Por eso, siendo minoritario, extraña al lector, que se publiquen multitud de libros de gente desconocida o semi, que al final surlen resultar bastante malos por ser benevolente. Digamos que sagas como por ejemplo Malaz, en España solo se han publicado 3 libros, cuando fuera de nuestras fronteras es de las mas vendidas y alabadas. Por el contrario multitud de escritores semi o totalmente desconocidos, puebla estas editoriales pequeñas en muchos casos españoles y de calidad infima.

    Simplemente una opinion es esto. Saludos y felicidades por la pagina. Me gusta

  10. Rechazo de plano la relación implícita entre español/basura extranjero/valioso. A mí lo que realmente me saca de quicio es ver cómo auténtica bazofia consigue tiradas y distribución aceptables sólo por ser foránea, mientras que los autores españoles se ven relegados a editoriales pequeñas y tiradas minúsculas por puro prejuicio de algunos editores (o porque es más cómodo aprovecharse del trabajo de criba de otros que realizarlo uno mismo).

    Steven Erikson fue alguna vez un autor totalmente desconocido, que pudo aprovecharse de una industria editorial más abierta para dejar de serlo y llegar a publicar una de las sagas más vendidas y alabadas fuera de nuestras fronteras. Por estos lares, autores como Juan Miguel Aguilera deben conseguir publicar en Francia que que se les reconozca.

    Tiene bemoles que sea más fácil publicar en España siendo de fuera. Te aseguro que el filtro es más estricto para el autor de aquí (lo cual no quita que de vez en cuando se cuele algún truño, claro).

    El año que viene publico una novela de fantasía epica. ¿Tendría que aceptar que se le presuponga una ínfima calidad para no consumir recursos editoriales que podrían servir para editar a un extranjero? ¿O merezco acaso la oportunidad de que el público decida, aunque sea partiendo en desventaja por tirada y distribución?

    Sí, al final el público siempre decide, y si las novelas de españoles no empezaran a ser reconocidas (y valoradas) esas pequeñas editoriales se irían a la quiebra y San Seacabó. ¿Pero sabes? En los dos o tres últimos años lo cierto es que son ellas las que están aumentando su presencia en las tiendas en detrimento de aquéllas en cuyo catálogo no es posible encontrar un sólo apellido hispano. Por algo será.

  11. Ni mucho menos quiero decir que lo español por serlo es malo. Pero si que con la proliferacion de pequeñas editoriales o incluso autofinaciados o por autopublicacion. Bastantes de calidad mas bien nula, consiguen publicar y luego se lamentan de que nadie les apoye.

    En cuanto a la literatura fantastatica en nuestras tierras, pues mi opinion no es demasiado favorable, para que engañarnos. Entre lo que si me ha gustad, por ejemplo me gusto mucho el mundo de Tramorea, creo que su segundo libro no tiene nada que envidiar a ninguno foraneo. Pero los dos siguientes la perdida de nivel es mas que notoria. O, en mi opinion un libro que me encanto fue Mascaras de Matar de Arsenal. Pero nunca hubo continuacion y creo que la merecia.

    Sinceramente aqui una saga como Malaz es impensable o por lo menos yo no tengo noticia de nada parecido. Principe de nada, tambien seria un ejemplo de lo que no veo por estas tierras. Intenciones muchas, pero al precio que estan los libros, desde luego no se esta para experimentar…..

    Y por cierto, como escritor no se cual sera tu opinion, pero como lector habitual si te dire que lo de las pequeñas editoriales, el romanticismo y tal. Al final es un chorrada, o acaso se ha olvidado aqui lo que hicieron con el ultimo libro de la saga de Gerald. Sinceramente eso fue de juzgado de guardia Y el sufrido lector, aguantar simplemente por que ellos esta aqui por amor al arte, Sinto decirte que las cosas asi no se hacen. Saludos

  12. Uff, no mezclemos, que la autoedición es otro mundo que no tiene nada que ver con todo esto. Un escritor no paga para ser publicado, sino que cobra por ello (una miseria las más de las veces, pero aquí lo importante es la dirección del flujo pecuniario). Cuando se trastoca esto y alguien (una segunda parte) deja de arriesgar su dinero, la calidad deja de ser un factor.

    La serie de Tramorea ha sido una de las primeras en abrir mercado (sólo he leído los dos primeros tomos, pero como no acabo de conectar con la fantasía de Negrete, voy a esperar al menos a que los últimos salgan en bolsillo para hacerme con ellos), pero sin llegar a su éxito, estos últimos años se han editado obras más que meritorias. Lo que no vale es meter a todas las editoriales y a todos los autores en el mismo saco, pues ni los filtros son los mismos, ni, por supuesto, los escritores comparten ningún tipo de conexión estilística por el simple hecho de ser compatriotas.

    Así a bote pronto, y sin salirme de la fantasía, podría recomendar “La guerra por el norte” de Guillem López (AJEC), “Fieramente humano” de Rodolfo Martínez (NGCFicción!), “Alarido de Dios” de José Miguel Vilar-Bou (Equipo Sirius), “Heredero de la alquimia” de David Mateo (Ilarión), “Kobold: el señor de las cadenas” de Alfredo Álamo (Torre de Marfil) o, ya con unos pocos años más, “Rhila” de Juan Miguel Aguilera o “Las fuentes perdidas” de José Antonio Cotrina (de casi todas puedes encontrar críticas en este mismo blog, pueden no entrar dentro de tus preferencias por orientación temática pero si lo hacen, ¿porque no concederles una oportunidad?). ¿Que en el catálogo de incluso la editorial más seria se puede colar un truño? Por supuesto, aunque sea a nuestro juicio (porque gustos hay de muchos tipos), pero cuando un editor arriesga su pasta quiere recuperarla, y eso pasa por ofrecer lo que cree que puede atraer al público, no el primer bodrio que le presenten (como decía al principio, esta salvaguarda no aplica a la autoedición así que esa modalidad de publicación ni siquiera la tengo en consideración).

    Respecto a Geralt… pues la verdad es que se trata del producto estrella de una editorial que no es de las pequeñas (digamos que mediana), y que no es precisamente de las que se arriesgan con autores españoles.

    En esencia, lo único que ansío es que cada libro (o cada autor) se defienda por sí mismo. Nada de romanticismo, pero tampoco prejuicios derivados únicamente del origen geográfico del apellido. Si los autores españoles publican mayoritariamente en editoriales pequeñas es porque no hay otra alternativa. Te puedo asegurar que los grandes sellos ni siquiera se rebajan a contestar con una nota de rechazo (de considerar la propuesta ya ni hablamos, que me entra la risa).

    Así pues, los autores tenemos que empuñar las armas que están a nuestro alcance. Si nos están vedadas determinadas editoriales, pues tendremos que mejorar el prestigio de las pequeñas ofreciéndoles lo mejor que tengamos. Si de un libro consigues una tirada de 700 ejemplares, que el resultado comercial convenza al editor para publicarte el próximo con 1.000.

    Tan sólo te puedo asegurar (y llevo muchas lecturas al coleto para respaldar esta opinión) que la calidad media de la literatura fantástica española no es inferior a la foránea… ni siquiera a la que nos llega. Por cada Malaz seguro que hay un tostón insufrible (por ejemplo, la saga de Shannara de Terry Brooks).

    La percepción, por suerte, va cambiando poco a poco… y espero contribuir a esa dinámica el año que viene con “La ley del trueno”.

  13. Pues nada, ya que mi vuelo a NY, ha sido suspendido y estoy aqui sin pegar ojo. Te dire que me recomiendes un autor español de estos que dices, le dare una oportunidad

  14. Supongo que llego un poco tarde pero…

    Recomiendo todas las obras que menciono, aunque las diferencias en enfoque pueden hacer alguna más apropiada que otras (o incluso hacerla opuesta a tus preferencias). Sin conocer exactamente tus gustos (me temo que no estoy familiarizado con la obra de Erikson; sí que he leído parte de la serie de Tramorea y “Máscaras de matar”), me atrevería a apoyar con mayor énfasis dos:

    Si prefieres la acción y una fantasía más en la línea de Michal Moorcock (pero mejor en mi opinión), propondría “Kobold: El señor de las cadenas”, de Alfredo Álamo, que además puede adquirirse tanto en formato físico como electrónico a un precio muy competitivo. Aquí te dejo un enlace a la web de la editorial.

    Si por el contrario prefieres los conflictos a gran escala entre reinos, con decenas de personajes conspirando y luchando, apuntaría a “La guerra por el norte”, de Guillem López, la primera entrega de la serie “La leyenda de una era”. Puedes saber más sobre el mundo descrito, o incluso leer un adelanto, en el blog del autor. En un par de meses saldrá a la venta la segunda parte: “Dueños del destino”.

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