Apocalipsis Island: Orígenes

En febrero de 2010 Dolmen Editorial publicó “Apocalipsis Island”, de Vicente García, una narración ambientada en la isla de Mallorca, donde tiene lugar un brote zombi incontrolable después de más de veinte años de convivir con el peligro. La historia, surgida de las páginas de un blog, fue ampliada por otro autor, que responde a las siglas J.D. En vez de proponer una continuación directa, optó por retrotraerse a 1985 y narrar hechos acontecidos durante la manifestación de la plaga original (según la cronología interna del “universo” Apocalipsis Island).

El primer arco argumental cerrado se completó entre julio de 2009 y mayo de 2010, a base de entradas con un ritmo cercano al diario, y es el que se recopila en “Apocalipsis Island: Orígenes”, la siguiente de una prevista serie (que continuará mientras los lectores o la moda zombi persistan).

La génesis del proyecto plantea inevitablemente ciertas dudas sobre el resultado final una vez cambiado el formato. Ante esto he de adelantar que algunos de los temores se cumplen… pero el resultado, sobre todo una vez el autor ha adquirido cierta soltura, no deja de presentar sus puntos positivos (en especial, por supuesto, para los más acérrimos seguidores de este subgénero, dado lo clásico de la propuesta).

El inicio no es nada prometedor. Nos encontramos con la enésima narración a modo de diario (intercalando fragmentos de diversos autores). Por fortuna, pronto se abandona este artificio para seguir un esquema menos rígido y más literario, sin abandonar el concepto de novela coral, pues son varios los protagonistas cuyas peripecias seguimos, tanto en el escenario postapocalíptico inmediatamente posterior al apocalipsis zombi como durante las primeras fases del brote.

Pese a esto, hay un personaje cuyo protagonismo destaca por encima del resto. Se trata de Mara, una mujer que no guarda recuerdo alguno del mundo anterior a los zombis. Su periplo hasta la recuperación de la memoria (y lo que llegó a saber justo antes del acontecimiento traumático que provocó su amnesia) supone la columna vertebral de “Apocalipsis Island: Orígenes”, aunque también tenemos la oportunidad de conocer las experiencias de un amplio elenco de personajes, muchos de ellos bastante arquetípicos dentro de la actual fiebre en torno a los muertos vivientes (desencadenada principalmente a raíz de la publicación de “Guerra Mundial Z”, de Max Brooks).

Así pues, tenemos a G, un pirata informático y un friqui de cuidado que, de algún modo, ha llegado a liderar a un grupo de supervivientes cuya base de operaciones es un castillo abandonado; Henry, un ingeniero, especialista en motores eléctricos, cuyo pasado militar le lleva a organizar una segunda comunidad en una base militar; el general Smith, al mando primero de un batallón desplegado para controlar la crisis en una ciudad y cuyos efectivos acaban replegados en esa misma base; Doc, un médico que, pese al mutuo desagrado con G llega a erigirse en una de las personalidades más respetadas del castillo; el padre Xavier, un sacerdote poco ortodoxo reconvertido a cazador de zombis; la capitana Grumpy, implicada a su pesar en una operación poco clara al inicio de la epidemia; e incluso un psicópata de nombre ignoto que se dedica a ir por ahí propiciando el caos.

Las historias de estos personajes (y unos cuantos más cuya enumeración sería demasiado farragosa) evolucionan, se entrecruzan, revelan antecedentes desconocidos que los vinculan, dan lugar a sorpresas (algunas no tan sorprendentes) y, en definitiva, hacen avanzar la trama hacia una conclusión apropiadamente explosiva (dejando, por supuesto, unos cuantos cabos sueltos y suficientes supervivientes para continuar con ellos en posteriores entregas).

Respecto a la historia en sí, poco hay de novedoso. Surgen conspiraciones, el hombre es más lobo para el hombre que los no-muertos y a cada poco a algún zombi le revientan la tapa de los sesos o a la inversa, algún ex-superviviente se encuentra reducido a aperitivo de cadáver. El autor logra soslayar bastante bien las dificultades inherentes al proceso de creación. Siguen persistiendo, sin embargo, problemas de ritmo y estructura, que llevan a elipsis extrañas, flashbacks intrusivos (que hubieran funcionado mejor respetando el orden cronológico) y cambios bruscos de protagonista y acción. De igual modo, especialmente en los primeros capítulos, es posible apreciar todavía ciertos vicios técnicos (como la repetición excesiva de palabras o construcciones, desarrollos demasiado ingenuos o una narración un tanto mecánica).

Pese a todo, al final la historia acaba cogiendo tracción y las piezas encajan con suavidad, y el resultado es infinitamente mejor que en experimentos similares como “El despertar de los muertos“. Se trata de un producto para fans (con fuertes paralelismos con pesos pesados del subgénero como la saga de “Resident evil”), y como tal cumple sobradamente, e incluso por momentos (especialmente hacia la conclusión) con nota. Como obra literaria, empero, resulta un poco inmadura, y no ofrece suficientes alicientes para atraer a un público más amplio. Tampoco lo pretende.

Agradezco a Dolmen Editorial el envío de un ejemplar de “Apocalipsis Island: Orígenes” para su reseña en Rescepto.

Otras opiniones:

Otros libros de la misma saga reseñados en Rescepto:

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~ por Sergio en marzo 30, 2011.

5 comentarios to “Apocalipsis Island: Orígenes”

  1. No sé para qué te mandan el libro si se nota que no lo has leido y que has reseñado el blog como mucho. En la novela se han eliminado los trozos en forma de diario en su mayoría y no hay partes escritas por otros autores… a ver si somos más serios.

    • Seriedad total. Me leo de cabo a rabo todos los libros que reseño (no sólo los que recibo como servicio de prensa).

      Cito:

      “El inicio no es nada prometedor. Nos encontramos con la enésima narración a modo de diario (intercalando fragmentos de diversos autores). Por fortuna, pronto se abandona este artificio para seguir un esquema menos rígido y más literario…”

      Como también haces caso omiso del resto de la reseña, supongo que no has llegado a pasar de “Por fortuna”, si no, no me explico el que no hayas sido capaz de entender lo de “pronto se abandona este artificio”.

      Por cierto, lo de “fragmentos de varios autores” se refiere a los autores fictios de los diarios. No tengo a mano el volumen, pero recuerdo que al menos uno de ellos es Mara. En ningún momento pongo en duda la autoría completa del libro por parte de J.D.

      Un poco de lectura comprensiva es lo hace falta…

  2. donde me lo puedo descargar?

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