El despertar de los muertos

Aunque la Línea Z de Dolmen Editorial se está nutriendo principalmente (y con gran éxito) de autores españoles, entre sus entregas también se cuelan ocasionalmente escritores foráneos. Tal es el caso de “El despertar de los muertos” (“Rise”) del canadiense Gareth Wood. Al igual que con “Apocalipsis Z” de Manuel Loureiro, el libro que inició en cierto modo todo el asunto, nos encontramos ante una novela-blog editada en papel, con la particularidad de que la española es su única edición profesional a nivel mundial.

“El despertar de los muertos” narra a modo de diario las experiencias de un treintañero canadiense, desde el instante en que se desata una epidemia zombi. El protagonista nos cuenta de primera mano sus peripecias desde que huye de Calgary con su hermana. Buena parte de la historia relata su periplo por un Canadá asolado, donde grupos de muertos vivientes acosan a los escasos supervivientes, mientras algo parecido a una comunidad organizada empieza a cobrar forma en torno a una base militar.

Como se puede apreciar, el planteamiento no es excesivamente original, e incluso el desarrollo peca de incidir en todos los tópicos del subgénero, deviniendo por momentos en una sucesión de encuentros más o menos afortunados con no muertos, con la perenne preocupación de conseguir comida, combustible y  armas, mientras, como buenos samaritanos, unen fuerzas con otros supervivientes para rescatar a los vivos atrapados en las más variopintas situaciones. Tampoco es que esta circunstacia debiera ser excesivamente molesta. Al fin y al cabo, cuando coges un libro de zombis sabes a la perfección dónde te metes. Por desgracia, y me temo que en este caso me veo en la obligación de entrar pronto a glosar los aspectos negativos,  “El despertar de los muertos” presenta una serie de carencias que convierten su lectura en una experiencia pesada e insípida.

No todo escrito es una obra literaria. Para alcanzar este reconocimiento, son necesarios alcanzar unos mínimos formales y unos objetivos claros. Un diario, per se, no tiene por qué alcanzar estos mínimos. Lo cual, evidentemente, no tiene la menor relevancia cuando alguien escribe su propio diario, pero hay que tenerlo muy en cuenta si se pretende presentarlo como una obra de ficción atractiva. Dejándome de rodeos, “El despertar de los muertos” supone una narración plana, incapaz de suscitar emociones. La sucesión de incidentes, narrados para mayor dificultad a posteriori (sabemos, por tanto, que el protagonistas/cronista sobrevive a todo), constituye una mera descripción, sin mostrar apenas introspecciones dignas de dicho nombre. Los mismos personajes se revelan apenas como nombres y habilidades asociadas con ellos, sin que llegue a profundizarse ni un ápice en ninguno de ellos.

Por contar un espisodio significativo, hay un momento en que el protagonista y su hermana sostienen una conversación sobre cuál ha podido ser el destino de sus otros familiares, diálogo que se nos escamotea, siendo sustituido por un aséptico apunte que glosa en pocas líneas el tema tratado y las conclusiones alcanzadas. Las emociones están vedadas, los diálogos también. Todo el libro es una simple concatenación de escenas (con no pocos elementos reincidentes, como el uso de reproductores de música para desviar la atención de los zombis o la mención machacona del apestoso olor a putrefacción que desprenden… incluso los recién fallecidos).

Hace falta algo más para conformar una novela. Es necesario, por ejemplo, tener clara la progresión y marcar unos objetivos. Es decir, tanto los personajes como la propia historia deben seguir una evolución y alcanzar algún tipo de conclusión (aunque sea abierta). “El despertar de los muertos” va avanzando por pura inercia y se corta en seco. En un momento dado el cronista escribe algo así como “hasta aquí llego el diario” y se acabó. ¿Qué ha sacado de la experiencia? ¿Qué ha logrado (aparte de transformarse por arte de magia en experto en superviviencia)? ¿Hacia dónde se dirige la civilización? Todo queda en el aire. El apocalipsis zombi es como un videojuego (nada complejo además, uno de esos survivals en Flash), en el que el prota se limita a ir avanzando de fase en fase. No es suficiente.

Títulos anteriores de la misma Línea Z han demostrado que escribir sobre zombis no supone carta blanca para no trabajar los personajes o para no dotar a la obra de un trasfondo más rico que la simple concatenación de peripecias. Tal vez en su formato original, y publicando cada entrada “en tiempo real”, la historia pueda resultar intrigante, pero de corrido no se sostiene (a lo cual no ayuda una traducción desafortunada… aunque habiendo leído algunos fragmentos en el idioma original tampoco es que hubiera mucho de donde rascar).

Otras opiniones:

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~ por Sergio en septiembre 23, 2010.

5 comentarios to “El despertar de los muertos”

  1. Completamente de acuerdo Sergio. Lo leí hace un par de semanas y ya me he olvidado de él. Además, justo había leído Diario de una Invasión Zombie de JL. Bourne (Timun Mas) y tienen un desarrollo aprecido, quizá algo superior en su sencillez este último.

    Ojo con el final, es que hay una segunda parte, doy aviso de ello.

    La Línea tiene muy buenos títulos (Los Caminantes y Necrópolis, Diario de un Zombi o Y Pese a Todo o vuestra Antología y la anterior), algunos más regulares como Zoombi o El Alzamiento pero los demás muy muy flojos por no decir pésimos.

    Fer

  2. Toda colección tiene altibajos. Eso es normal e inevitable (más aún con colecciones ultraespecializadas). No siempre se acierta y, además, los gustos pueden ser muy diversos. Este texto, sin embargo, no me parece que reúna unos mínimos literarios que justifiquen su edición (me ha costado horrores terminarlo). Y sí, tiene una continuación, “Age of the dead” (también ebook autoeditado), que me extrañaría ver traducida.

    Por cierto, me tienes a la espera de tu reseña de la Antología Z vol.2.

  3. Sale mañana Sergio, al menos Anika actualiza la página los viernes. Lo de las frases ya será la semana próxima.

    La reseña es una presentación global con valoración de la misma y luego una pequeña presentación sobre cada uno de los relatos.

    Ya te digo que tras leer tu relato de esta antología, o el de Entierros o e lque hablamos de Sable 7, tu manera de presentar el terror tiene un buen “aroma”. Y si los relatos de ciencia ficción (o novelas cortas) te han dado tantas satisfacciones, no desmerecen para nada a sus hermanos.

    Fer

  4. pero todavia siguen sacando titulos de zombies???¡¡¡ no habian llegado ya los angeles? por cierto al igual que segun una fotografia manadada por un forero de sedice residente en Suiza parce que alli la seccion de terror en las librerias se llama directamente vampiros, aqui deberia de llamarse directamente zombies…
    el de Brian Keene que tal esta?
    Francisco(ollonois)

  5. mandada, parece…
    Francisco(ollonois)

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