Calabazas asombrosas (o Historias en el trastero)

Vamos con la última entrada prevista dentro del ciclo “Calabazas en el trastero: Entierros”.

Con la publicación del primer número, ya tenemos dos revistas periódicas post-Ragnarök (ese momento impreciso, hace unos meses, que nos dejó huérfanos de este tipo de formatos en literatura fantástica). Como no podía ser de otro modo, el nuevo orden surgido del caos no se parece en mucho al antiguo. Ninguna de las dos apuesta por formatos tipo Gigamesh, Isaac Asimov Ciencia Ficción, Solaris o Galaxia. Si a algo podrían equipararse sería a la penúltima encarnación de Artifex (o Paura), aunque éstas habían optado por un formato antología en libro de bolsillo. Sin embargo, sería más apropiado hablar de un estilo nuevo, con evidentes similitudes y también patentes diferencias. Es aquí donde me gustaría detenerme.

No pretendo emitir una valoración. Así que quien busque un cara a cara del que pueda salir un “ganador” ya puede buscar en otro sitio. Tan sólo deseo analizar someramente las estrategías que se adivinan detrás de cada opción, para estudiar lo que quizás sean los orígenes de una nueva época en la publicación en papel de relatos fantásticos en España (sin desmerecer otros proyectos existentes, como Sable o la Revista Chulhu, que, bien sea por enfoque o por periodicidad, no acaban de erigirse en referentes). Sólo el tiempo podrá decirnos si estas opciones se consolidan… así como cuáles prueban ser las características que se eregirán como modelo de las que esperamos que sean muchas y muy exitosas revistas.

Historias Asombrosas

Vayamos primero con las evidentes similitudes. Ambas son publicaciones de formato 15×21, con portadas ilustradas a todo color y encuadernación por fresado. “Calabazas en el trastero” (a partir de ahora CEET) es un poco más gruesa, al contar con 142 páginas frente a las poco menos de 100 de “Historias asombrosas” (HA). Pese a ello, el contenido debe ser más o menos equivalente, pues CEET utiliza una tipografía mayor y menos líneas por página.

Ambas publicaciones se decantan claramente por la ficción corta, aunque HA ha incluido un breve artículo en los dos números de que dispongo para análisis (el 1 y el 2). Mientras que CEET presenta un número fijo (13) de relatos, de una longitud estipulada (entre 1.000 y 5.000 palabras), HA opta por unos pocos menos, con longitudes muy dispares (desde microrrelatos hasta narraciones de cierta extensión). Ambas cuentan con un prólogo, a cargo de un escritor perteneciente a NOCTE en CEET y del coordinador (David Mateo en los tres primeros números no especiales) en HA.

Hasta ahora, todo lo comentado las une más que las separa, pues las diferencias son mínimas y poco relevantes. Sin embargo, existen otros detalles que convierten ambos proyectos en dos apuestas bastante divergentes.

calabazas1m

El más evidente puede que sea la tematización de CEET. HA optó por recrear las revistas pulp de antaño (tipo “Amazing Stories” o “Weird Tales”), ofreciendo literatura de corte fantástico sin discriminar por género (en ella tienen cabida tanto Fantasía como Ciencia Ficción o Terror). CEET, por el contrario, es una publicación enmarcada en el “género fosco” (según propia definición), es decir, cualquier narración que pueda clasificarse entre las fronteras de la fantasía oscura y el terror. Es más, cada número en particular posee un motivo o hilo conductor (“entierros” en el primero, “arañas” el segundo y “Poe” la tercera convocatoria, que está abierta). Con ello logra dos cosas: apunta a un público objetivo muy concreto y ofrece cierta “seguridad” respecto a lo que puede encontrarse en sus páginas. Son dos estrategias distintas. HA busca abarcar un amplio espectro dentro de los aficionados al fantástico, sacrificando para ello la focalización, mientras que CEET renuncia a posibles lectores no interesados en el terror, para proporcionar un producto más definido. Ambas posturas presentan ventajas y desventajas. Si bien el “aficionado tipo” suele hacerle pocos ascos a todas las manifestaciones del fantástico, no es menos cierto que el “forofismo” suele decantarse por una de las tres vertientes principales. Sin mayor análisis, ya resulta evidente que “Historias asombrosas” apuesta por llegar a un público amplio, con claro interés por atraer a lectores de fuera del “núcleo duro” del fándom, mientras que “Calabazas en el trastero” se dirige principalmente al comprador ya converso, con un volumen diseñado para ofrecer la máxima satisfacción a costa de restringir su mercado potencial.

Esta misma tendencia se manifiesta cuando analizamos los aspectos comerciales. HA salió con el extraordinariamente competitivo precio de 3 euros (gracias a acuerdos publicitarios), afianzando su estrategia de ventas en dos pilares: las suscripciones y la distribución en tiendas (y en menor medida, la venta a través del portal-madre Scifiworld). CEET ha salido a la venta al precio (bueno, pero no tan ajustado) de 7 euros. Recordemos que el número de palabras debe ser muy similar. Sin embargo, esas casi cincuenta páginas de más proporcionan a CEET un aspecto más “de libro”, lo que supone una ventaja desde un punto de vista psicológico. La distribución es localizada, centrada en internet y unos pocos puntos de venta “oficiales” (aunque incluso allí tengan que solicitarse). Se apoya en la promoción directa hacia y entre grupos de aficionados en los foros de internet (en principio, OcioJoven, y ahora, tras su cierre, OcioZero). En el caso de HA, la estrategia exige una producción inicial elevada para poder alcanzar las estanterias, mientras que CEET se decanta por una estrategia de print-on-demand (a partir de una tirada inicial mínima). En el segundo caso, los costes unitarios son más elevados, pero se minimizan los riesgos de sobreproducción y se escapa al verdadero cuello de botella de la microedición, que es la distribución (de hecho, la distribuidora ha estado perjudicando de mala manera a HA, que ha alcanzado una presencia de mercado muy inferior a lo que su tirada hubiera permitido). De nuevo, ahí está la dicotomía entre buscar un público general (llevar la revista hasta él, bajar el precio lo máximo posible, reduciendo el tipo de letra para ahorrar páginas si es necesario) y apuntar a un mercado concreto (conseguir que sean los lectores quienes busquen activamente la revista, primar la legibilidad sobre el coste). Por lo que tengo entendido, CEET es la primera publicación que busca de forma tan exclusiva la complicidad con los nuevos núcleos de aficionados al fantástico, que se están organizando en torno a los foros (HA parte con la desventaja de tener que promocionar también su propio portal, así que la promoción es un toma y daca que, en mi opinión, no acaba de favorecer del todo a ninguna de las partes).

historias_asombrosas2

Y qué decir de la selección de autores… HA ha buscado nombres de prestigio, entremezclados con autores menos conocidos, como estrategia promocional. Así, el primer número llevaba aportaciones de Javier Negrete, Rafael Marín, Domingo Santos y (en menor medida, pues es un autor menos conocido) Víctor Conde; mientras que el segundo nos ofrecía obras de Elia Barceló, Domingo Santos, Laura Gallego y Ramsey Campbell. Más del cincuenta por ciento de los contenidos, por tanto, son peticiones directas a los autores. CEET optó por una política diametralmente opuesta. Hace unos meses presentó las bases abiertas de la primera convocatoria, que se falló a principios de diciembre. La participación fue un poco justa, pues creo que rondaron la cuarentana los presentados, pero para la segunda convocatoria ya han superado el centenar de relatos recibidos. Después, al ojear los currículos de los seleccionados, se nota el sesgo hacia nuevos valores surgidos de los foros, desligados en cierta forma del “fándom clásico” cuyo máximo exponente son los nombres propios por los que ha apostado HA (somos sólo dos o tres los autores incluidos en CEET: Entierros con ciertas tablas en las publicaciones fandomitas “clásicas”; si pueden definirse como tales las de hace apenas dos o tres años). ¿El resultado? De nuevo ventajas e inconvenientes, y un claro posicionamiento en cuanto a filosofía de ventas. HA, al dirigirse a un público más general, precisa de nombres que enganchen al comprador ocasional, mientras que CEET confía en los círculos de conocidos de sus trece autores para construir la masa crítica de compradores iniciales necesaria para que eche a andar el boca-oreja. Como contrapartida, los aficionados más metidos en el ajo podrían no estar interesados en leer cuentos antiguos, en su mayor parte reediciones, de autores que ya conocen de sobra (como es el caso de las aportaciones de Negrete, Conde o Pedraza; que además resultan un poco descorazonadoras para los autores que se planteen mandar sus aportaciones, que cuentan así con cierto grado de competencia abusiva), y quizás sí sientan curiosidad por catar lo que pueda haber de nuevo en el panorama fantástico (mejor representado en CEET). Por contra, el comprador que base su decisión en el reconocimiento de nombre encontrará poco que le atraiga a priori en “Calabazas en el trastero”.

(En realidad, no ayuda a “Historias asombrosas” que su política de selección sea un poco errática, ya que junto con los números habituales anuncia otros especiales, como el de Sitges o el futuro con cuentos votados en su portal, que se apartan de la filosofía original y apoyan otros objetivos).

Ambas publicaciones se encuentran en estos momentos en puntos críticos. “Historias asombrosas”, tras experimentar serios problemas de periodicidad y distribución, se encuentra en hivernación. El coordinador inicial se ha desligado del proyecto y los nuevos responsables aún no han definido su estrategia, así que existe la posibilidad de que todo este análisis se quede en nada (aunque tengo la sospecha de que la filosofía será continuista, favoreciendo en todo caso una mayor interdepedencia con el portal-madre). “Calabazas en el trastero” se enfrenta, por su parte, al juicio del público, y en los próximos meses se dilucidará si es un proyecto económicamente viable.

Veremos qué nos depara el futuro; hacia dónde se dirigen ambas publicaciones y si surgen nuevas iniciativas que sigan su ejemplo (o exploren nuevos caminos). Por lo pronto, más nos vale apoyar a estas iniciativas, porque el páramo que hemos atravesado es muy triste, y sin un mercado para los relatos (aunque sea no remunerado), la literatura fantástica nacional está coja y sólo le restará ir perdiendo importancia hasta convertirse en (más) irrelevante.

Anuncios

~ por Sergio en marzo 13, 2009.

2 comentarios to “Calabazas asombrosas (o Historias en el trastero)”

  1. Un buen análisis de ambas publicaciones.
    Respecto a HA, Scifiworld ha retomado el proyecto con ganas y ha puesto en marcha todo o realtivo a su continuidad en manos de Alfonso Merelo, que ya se ha puesto manos a la obra. Creo qeu puede tener un interesante futuro, enfocado tambien hacia autores noveles. El cuarto número ya está cerrado (con selección aún de David Mateo, y el quinto me consta que tambien está en marcha.
    Por otro lado, la iniciativa de HA OL y su número especial personalmente me parece una iniciativa interesante que sigue el espiritu que tu comentas de incluir autores “de foro”, como los llamas. Está por ver si el resultado es bueno (y espero que sí. Uno de los relatos es mío… ;-) ), El primer certamen ha adolecido de cierta desidia (probabalmente por falta de tiempo) por parte de Scifiworld, pero ha llegado a su final, y Alfonso parece que se lo ha tomado (como no podía ser menos, conociendole) muy en serio y ya han aparecido dos relatos del II certamen…

    Respecto a Calabazas… yo no soy muy seguidor del Terror, me va más la CF y cuanto más hard mejor (Y si, me compré tu libro y lo disfruté), pero me pareceuna propuesta muy interesante desde el punto de vista que contribuye a animar con su “modo concurso” de selección el panorama de relatos de terror. Confío en que esa prpuesta tan especializada tenga éxito. Yo voy a darle una oportunidad, si consigo encontrar el punto de venta de internet.

    Debemos apoyar este tio de publicaciones, estoy totalmente de acuerdo contigo. Los relatos deben tener un cauce de expresión en papel.

  2. Me alegra saber lo de Alfonso (sobre todo porque tengo un cuento empantanado en Historias Asombrosas desde hace año y medio y con todo el lío no sé cuál es su estatus).

    La prioridad de HA debería ser consolidar la periodicidad y los cauces de recepción de originales. Entre que los primeros números se montaron casi a la carta y después llegaron los especiales, no sé cuántos textos recibidos “por libre” habrán entrado (me da que no serán muchos). Eso es un lastre más grande de lo que parece, porque desliga el proyecto de su público primario, que puede percibirlo como algo alejado.

    Dos o tres números saliendo puntualmente en tiempo y hora harían maravillas por la publicación, y eso está en manos del equipo de producción de Scifiworld, que está abarcando mucho y mantiene la publicación con una prioridad no muy alta (al fin y al cabo, la apuesta comercial es la revista de cine).

    Calabazas, si lo deseas, puedes adquirirla en Cyberdark.

    Y sí, estaría bien un proyecto similar en cifi, pero eso es pura utopía. Basta con ver lo poco representada que está en Historias Asombrosas.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

 
A %d blogueros les gusta esto: