El Galaxy Garden

Nos pilla un poco lejos para poder visitarlo en persona (se ubica en Hawaii), pero podemos apreciarlo desde la distancia.

Buscando imágenes para acompañar a un artículo (que a día de hoy está en el limbo), me puse en contacto con el artista Jon Lomberg, el principal colaborador de Carl Sagan en la elaboración de las ilustraciones de “Cosmos”, que es a día de hoy uno de los más importantes pintores científicos en el campo de la astronomía (echad un vistazo a su galería, que no tiene desperdicio). Yo estaba interesado en su obra “DNA Embraces the Planets” para un ensayo sobre el origen de la vida. Como resulta habitual (aunque al principio sorprende bastante), el prestigioso autor respondió con enorme amabilidad a la petición que le hacía un mindundi desconocido desde medio mundo de distancia, y me concedió permiso para utilizar la imagen, acompañada de su correspondiente información acreditativa. Como ya he comentado la cosa ha acabado en el limbo (lo cierto es que aún no me he animado a preguntar qué ha pasado; estoy en una fase muy desganada), sin embargo, quisiera aprovechar este blog para promocionar una de las actividades paralelas de Lomberg, de la que me informó en su mail de respuesta: el Galaxy Garden.

galaxy_garden

En esencia, se trata de un jardín que recrea con plantas de diverso tipo la Vía Láctea, siendo fiel en proporciones e integrantes al conocimiento científico actual sobre nuestra galaxia. Las estrellas, por ejemplo están representadas mediante crotón variegado (Codiaeum variegatum, con una subespecie hawaiana) y las grandes nebulosas, como la de Orión, son flores de hibisco. El hiperagujero negro del centro galáctico está representado por una fuente (que a su vez representa a escala el disco de acreción, el horizonte de sucesos e incluso el jet o chorro relativista que emana de él).

black_hole_galaxy_garden

Aquí tenéis la página web de la iniciativa, donde podéis realizar un tour virtual por el jardín y ver un montón de fotos chulas del mismo.

Personalmente, en cuanto supe de su existencia lo primero que pensé era que resulta muy interesante como representación metafórica porque se trata de una construcción viva y sujeta a cambios con el paso del tiempo, de igual modo que la propia Vía Láctea es una estructura dinámica en continua evolución. Cierto que los lapsos temporales son extraordinariamente disímiles, pero constituye un buen recordatorio de que no hay nada fijo e inmutable (por no hablar de que nos sitúa en perspectiva respecto a la inmensidad ya no del universo, sino de nuestra propia galaxia provinciana).

Bueno, sí, también es una pasada de bonito, ¿no?

Anuncios

~ por Sergio en enero 10, 2009.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

 
A %d blogueros les gusta esto: