Forastero en cuerpo extraño

Allá por el 2005, la colección Vórtice de la editorial Parnaso buscaba consolidarse como uno de los escaparates de referencia para los nuevos escritores fantásticos en lengua castellana. Tras ofrecer el terror (en forma de antología) de Santiago Eximeno con Imágenes y la ciencia ficción transhumanista de Juan Antonio Fernández Madrigal y “Umma“, la apuesta se centró en un subgénero muchísimo menos cultivado (y no digamos ya dentro de la ciencia ficción), el humor de “Forastero en cuerpo extraño”, la primera novela de Fermín Moreno González, más conocido en su faceta como editor al frente de Ediciones Tusitala (que promueve la muy aperiódica pero interesantísima revista Sable).

Ya desde el mismo título (parodia de la conocida novela de Heinlein), nos hacemos una idea de lo que nos espera a lo largo de las casi 250 páginas de la obra: humor absurdo, referencias friquis y ciencia ficción como marco escogido para desarrollar las desventuras de Viriato, Clomch y Liver, los improbables héroes de la historia. Esto último no es una circunstancia meramente anecdótica. La orientación hacia la ciencia ficción (a menudo en sus variantes más pintorescas) no es una excusa endeble para colarnos juegos de palabras sobre láseres y teletransporte, sino que se trata de auténtica cifi cómica en el sentido de que cabría imaginar un planteamiento serio que desarrollara las mismas ideas (claro que sería más fácil de tragar si supiéramos que proviene de la literatura pulp de los años 30 o del cine de catástrofes de los 50). Tales aproximaciones son impensables en la actualidad… a no ser que tomemos lo absurdo de sus fundamentos y lo llevemos al extremo, algo que Fermín Moreno logra con notable éxito.

Forastero en cuerpo extraño

En pocas palabras, podría decirse que el protagonista de la historia es Viriato, el hijo “rarito” de una importante familia pilonguesa (una civilización muy dada la gresca) que consigue una beca para ir a estudiar bien lejos de casa, al planeta Gonadín, el lugar más atrasado de la galaxia. El problema es que nadie quiere acercarse por esa bola de barro, así que debe recurrir al intercambio de cuerpos para viajar a su destino, trasmigrando al cuerpo de un mercenario humano desesperado por escapar de Gonadín. Una vez realizado el canje, descubre que no hay nada como disfrutar de un cuerpo musculoso y digno de respeto y no tener que demostrar cualidades marciales, y hasta hace buenas migas con Clomch, una babosa superinteligente, y Liver, un representante de la especie más estúpida del universo. Los problemas surgen cuando el trío se ve abocado a una aventura desesperada por conjurar el peligro del nulificador, el arma más peligrosa jamás construida, capaz de hacer tambalearse al mismo imperio (por no hablar de cargarse al propio mandamás, algo que a éste no le apetece demasiado). El arma está en poder de los chafandineses (cuya supervivencia como especie sólo puede explicarse como una broma pesada de la creación) y éstos no dudarían en usarla… si consiguieran reunir suficientes neuronas para plantearse la cuestión.

La narración, como algunas de las críticas previas han señalado, sigue una estructura altamente episódica, muy centrada en la personalidad desquiciada de sus protagonistas y algunos de los seres con que se cruzan, cuajada de continuas referencias a las cuestiones más diversas. Sin embargo, hay por debajo del caos una estructura que va dirigiendo la trama hacia el gran apoteosis final (con conjunción multiplanetaria incluida). Algunos de los chistes se repiten en exceso, pero es tal su densidad que tampoco es que importe demasiado (además, lo de “hacer ochos con el culo” se convierte de verdad en todo un clásico). Quizás esa sobreabundancia pueda desoncertar a algún lector, pero es que se trata de la esencia de la narración. El humor no surge sólo de los juegos de palabras o las burradas urdidas en las mentes “subóptimas” de los protagonistas, sino del mismo concepto trasgresor de poner el destino del universo en las manos más inútiles concebibles… con un resultado que quizás no difiera demasiado del periplo de un esforzado héroe perfecto en su perfecta aventura de toda la vida. Magnificándolo, nos hace ver lo absurdo de muchas situaciones que damos por válidas en otros escritos, y eso añade una capa de disfrute extra a la novela.

Quizás no sea perfecta en cuanto a ritmo y tal vez el estilo resulte demasido plano, pero como obra completa resulta mucho más satisfactoria que experimentos similares como “Trueque mental” de Robert Sheckley (hacia mitad o tres cuartos del libro, Sheckley pierde por completo el control de lo que está contando y todo deviene en un caos del que no sabe salir) o, pasando al lado cómico, buena parte de la producción de Terry Pratchett (en la que el humor se antoja demasiado estructurado para ser realmente efectivo). En definitiva, “Forastero en cuerpo extraño” es una obra muy recomendable que, desgraciadamente, no ha alcanzado la repercusión que se merecía. ¿Acaso nos tomamos demasiado en serio la ciencia ficción como para permitirnos reírnos de ella (de nosotros)? ¿O se trata sólo de las típicas reticencias ante un autor novel? Sólo sé que, de tanto en tanto, viene bien dejarse de trascendencias y echar unas risas. En ese sentido, “Forastero en cuerpo extraño” es una propuesta muy recomendable.

Anuncios

~ por Sergio en mayo 16, 2008.

3 comentarios to “Forastero en cuerpo extraño”

  1. Hola, Sergio:

    Gracias por la reseña, me alegra que te haya gustado “Forastero en cuerpo extraño”.
    Saludos.

  2. Yo también la recomiendo. Me divertí mucho con ella y me enseñó que también se puede reír uno en medio de una propuesta original de ciencia ficción. Vamos, que no es necesario que un futuro apocalíptico tenga que ser siempre tan sombrío…;)

  3. De nada Fermín (estaba convencido de que ya sabías que la había publicado hacía tiempo).

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

 
A %d blogueros les gusta esto: